Suiza dio un paso firme en el Mundial 2026 al derrotar por 2-0 a Argelia en el BC Place de Vancouver, Canadá, por los dieciseisavos de final. El encuentro fue dirigido por el árbitro argentino Yael Falcón Pérez y tuvo un claro dominador de principio a fin. Con este triunfo, el conjunto europeo avanzó a los octavos de final, donde se enfrentará al vencedor del cruce entre Colombia y Ghana, que se disputará este viernes. De esa llave también podría surgir un eventual rival de Argentina en unos hipotéticos cuartos de final.
El equipo dirigido por Murat Yakin impuso condiciones desde los primeros minutos, aunque Argelia comenzó con dos aproximaciones peligrosas por el sector derecho gracias a las proyecciones de Rafik Belghali. Sin embargo, ni Houssem Aouar ni el experimentado Riyad Mahrez lograron conectar los centros enviados al área. La respuesta suiza fue contundente: a los 10 minutos, Breel Embolo aprovechó una gran acción individual de Johan Manzambi por la izquierda y, casi cayéndose, empujó la pelota al fondo del arco para vencer a Luca Zidane.
A partir de la ventaja, Suiza encontró espacios especialmente por el costado izquierdo, donde Manzambi y Rubén Vargas generaron constantes problemas para la defensa africana. Aunque Argelia intentó reaccionar y mantuvo una actitud ofensiva durante buena parte del primer tiempo, le faltó precisión en los metros finales y no logró inquietar seriamente al arco rival.
El golpe definitivo llegó apenas comenzado el complemento. En el primer minuto de la segunda etapa, la presión alta del conjunto europeo provocó un doble error defensivo y Dan Ndoye sacó un potente remate desde la medialuna que se metió junto al palo derecho de Zidane para establecer el 2-0.
Con la diferencia asegurada, Suiza optó por replegarse y administrar el resultado, apostando a los contraataques. Tras la pausa para hidratación, ambos entrenadores realizaron modificaciones: Argelia buscó revitalizar su ofensiva, mientras que Yakin reforzó el mediocampo, incluso sacrificando a dos de sus futbolistas más desequilibrantes, Manzambi y Vargas.
La decisión del entrenador suizo casi le cuesta un susto cuando Fabien Rieder desperdició una oportunidad inmejorable para marcar el tercero con el arco a disposición. Sin embargo, Argelia nunca encontró los caminos para descontar y Suiza controló el desarrollo hasta el pitazo final.
Además de la clasificación a los octavos de final, el triunfo tuvo un valor histórico para los europeos: volvieron a superar una instancia de eliminación directa en una Copa del Mundo después de 88 años. La última vez había sido en el Mundial de Francia 1938.
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