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¿Hubo otro milagro de Sor María Ludovica?

Tribunal Arquidiocesano analiza la “cura inexplicable” de un chico

¿Hubo otro milagro de Sor María Ludovica?

La beata Sor María Ludovica podría ser santificada a partir de otro presunto milagro.

La repentina y hasta el momento "inexplicable" sanación de un niño que estaba internado en el Hospital de Niños "Sor María Ludovica" de La Plata en grave estado y con una severa deformación ósea, será puesta bajo la lupa de un Tribunal Arquidiocesano que, siguiendo los pasos de un estricto proceso de canonización, deberá determinar si se trata de un milagro atribuido a la intercesión de la Beata Sor María Ludovica De Angelis, religiosa de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia.

Monseñor José Luis Kaufmann, juez delegado del Tribunal, explicó que quienes instruyen el proceso canónico tienen que mantener la identidad del niño en reserva. "Estamos ante algo muy impactante y por eso se conformó el Tribunal que está bajo juramento de secreto. Nosotros somos muy objetivos, ponemos trabas, dudas y cuestionamientos para que todo lo que recabemos sea transparente hoy y dentro de 1.000 años", indicó el prelado.

Según se explicó, para llegar a la canonización de un beato hay que constituir un Tribunal Arquidiocesano en el lugar dónde se produjo el presunto hecho prodigioso. "Hay un juez delegado que se encarga de instruir la causa, un promotor de justicia que hace las veces de fiscal, notarios y un postulador que está en Roma. Nosotros tenemos que recibir los testimonios y los informes de los peritos y médicos que aportarán tomografías, recetas médicas y todo lo que sirva para demostrar que el niño tenía una enfermedad determinada", apuntó el religioso.

En relación al presunto milagro, se indicó que se trata de un niño que estuvo en los últimos años con severos problemas de salud e internado en el Hospital de Niños. "El hecho se habría producido luego de que Sor María Ludovica fuera beatificada. El nene que aparentemente es de la región tenía un problema óseo con deformaciones muy importantes y su estado era de gravedad. Si bien estaba hecho el diagnóstico médico, todavía no había sido medicado cuando su familia puso una estampa de la beata bajo la almohada del niño y comenzó a rezar una novena", indicó monseñor Kaufmann.

Los testimonios de los allegados del pequeño paciente señalaron que antes de que se cumpliera el mes de los pedidos a Sor María Ludovica, el nene comenzó a mejorar sin que mediara ningún tratamiento y que se recuperó totalmente sin que la enfermedad le dejara ninguna secuela. "Los médicos dijeron que para ellos era algo inexplicable en términos de la ciencia y algunos opinaron que la mejoría sólo podía obedecer a un milagro", agregó Kaufmann.

Mientras que en el siglo XVIII, durante el papado de Benedicto XIV (Próspero Lambertini), se pedían cuatro milagros para canonizar a un beato, en la actualidad alcanza con demostrar y poder atribuir un solo hecho prodigioso. "El Tribunal va a hacer la instrucción sobre el presunto milagro y luego se va a remitir todo a Roma, allí la Congregación de la Causa de los Santos estudiará el caso y según el dictamen, el Papa firmará o no el decreto. Pero todo ese proceso puede durar años", aclaró monseñor Kaufmann.

LA BEATIFICACION

En octubre de 2004, vale recordar, el Papa Juan Pablo II encabezó en la plaza San Pedro la ceremonia de beatificación de sor Ludovica De Angelis -la fundadora del Hospital de Niños de La Plata-. La religiosa miembro de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia, nacida en Italia en 1880 y fallecida en 1962, fue beatificada junto al emperador Carlos IV de Austria, dos religiosos franceses y la mística alemana Anna Katharina Emmerick.

Antonina de Angelis nació en San Gregorio, provincia de L'Aquila el 24 de octubre de 1880. Se ordenó en el noviciado de las Hijas de la Misericordia en Savona en 1906 y un año después se embarcó hacia nuestro país. En 1908 recibió como misión el Hospital de Niños de La Plata, en ese momento constituido por dos salas de madera y 60 camas. Allí desarrolló su camino de santidad con una entrega imponente y admirable. Murió en nuestra ciudad a los 82 años, el 25 de febrero de 1962. En 1987 se inició el proceso para su beatificación que culminó en octubre de 2004 en la plaza San Pedro.

Unos 50 mil fieles asistieron aquella vez a la beatificación de Sor Ludovica. El Papa destacó en ese momento sus "cualidades de líder" en el hospital platense. De la ceremonia, que se extendió por espacio de casi tres horas, participaron entre otros Antonela Cristelli, la chica platense que fue sanada de manera prodigiosa y cuya curación posibilitó que Sor Ludovica alcance la instancia de beata.

"En la figura de Ludovica se destacan un corazón de madre, sus cualidades de líder y la audacia propia de los santos", había dicho Juan Pablo II en la beatificación. El Pontífice recordó además que Ludovica tuvo con los niños enfermos "un amor concreto y generoso, afrontando sacrificios para aliviarlos; con sus colaboradores en el hospital de La Plata fue modelo de alegría y responsabilidad, creando un ambiente de familia; y para sus hermanas de comunidad, fue un auténtico ejemplo como Hija de Nuestra Señora de la Misericordia".

La mayor de ocho hermanos, Antonia De Angelis nació el 24 de octubre de 1880 en San Gregorio, un pueblito de campesinos ubicado en la provincia de L' Acquila, y en 1907 viajó al Hospital de Niños de La Plata para trabajar junto a los enfermos. Allí desarrolló la casi totalidad de su obra hasta el día de su muerte, en febrero de 1962. Desde octubre de 2004, Antonia De Angelis, hija de humildes campesinos, de andar pausado y cuya mirada siempre fue clara y tranquila, es también beata y posiblemente en los próximos años pueda ser incluida en el catálogo de los santos.

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