Socorristas y voluntarios trabajaban sin descanso en Colombia en busca de señales de vida entre los escombros, cuando corre el tercer día desde el terremoto que deja más de 200 muertos.
El hallazgo de Daniela Largo, de 32 años, extraída anoche entre las ruinas con vida en medio de aplausos, dio ánimo a la desesperada búsqueda de sobrevivientes.
"Estoy feliz porque cuando ya la habíamos buscado tanto (...) y en el momento que estábamos perdiendo las esperanzas, recibimos una llamada", señaló Sandra Milena Pérez, madre de la mujer que pasó 35 horas atrapada bajo los escombros de un hotel de Pereira.
A casi 48 horas del sismo que causó destrucción en las principales ciudades del oeste de Colombia, equipos de emergencia trabajan con grúas, perros y maquinaria. Los voluntarios forman cadenas humanas para retirar los escombros a mano.
Los expertos consideran que la ventana crítica para salvar vidas se cierra a las 72 horas. "Con las manos, con guantes trabajamos en esto (...) Es triste ver que el tiempo se nos está pasando", para encontrar gente con vida, dijo Pablo César Ruiz, voluntario en Cali.
Sobre enormes montañas de escombros, los socorristas y voluntarios alzan los puños y piden silencio para buscar. Vecinos y familiares observan expectantes.
En Pereira y Cali, las ciudades más afectadas, las familias han dormido en los parques por el temor a nuevos terremotos. Lo mismo ocurre en el pueblo del El Cairo, en el Valle del Cauca.
El sismo deja hasta ahora 240 fallecidos y más de 2.000 heridos.
Para encarar el proceso de reconstrucción, el flamante presidente Abelardo De la Espriella, que asumió el poder hace apenas seis días, declaró situación de emergencia en la zona.
SUSCRIBITE a esta promo especial