Solari tiene un repertorio extremadamente extenso, inquietante y misterioso. Pero en sus años como Patricio Rey y sus Redondidos de Ricota dejó canciones que se convirtieron en emblema e himno.
“Todo un palo” cerraba de forma magistral el disco Un Baión para el Ojo Idiota (1988). Si bien suele asociarse colectivamente con los excesos o la autodestrucción, el propio Indio Solari reveló en sus memorias que la obra nació en realidad como un llamado de alerta social y político. Refleja la desilusión de una época donde la sociedad “venía esquivándole al futuro”, el cual terminó golpeando de forma inesperada y violenta (un “palo”).
“Todo preso es político”, por su parte, capturaba la paranoia represiva y el control social de fines de los años 80. Con el paso de las décadas, su potente título trascendió para insertarse en los debates políticos más intensos de la Argentina: el tema se consolidó como una consigna central de resistencia, canto de movilización y denuncia tras los procesos judiciales y la condena de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Ji Ji Ji” parte del emblemático álbum Oktubre (1986) y es el pilar fundamental de la liturgia ricotera y la pieza que desata el fenómeno popular bautizado como “el pogo más grande del mundo”. El tema, según reconoció el Indio, se transformó en una obligación para con los fans, siendo el que debía sonar siempre al final de sus shows.
SUSCRIBITE a esta promo especial