Hay verduras que con muy poco pueden convertirse en protagonistas. La berenjena es una de ellas: cortada bien fina, condimentada y llevada al horno hasta que pierde buena parte de su humedad, adquiere una textura crocante y un sabor mucho más intenso.
Este snack de berenjena es una buena alternativa a las clásicas papas fritas o los snacks industriales. Las rodajas quedan finas, doradas en los bordes y con ese irresistible contraste entre el sabor ligeramente tostado de la berenjena y el perfume del aceite de oliva.
Además, la receta permite jugar con los condimentos. Pimienta recién molida, pimentón ahumado o ajo en polvo pueden cambiar por completo el resultado, mientras que las semillas de sésamo aportan al final textura y un delicado sabor tostado.
UNA RECETA RÁPIDA
Una de las grandes ventajas de este snack es que prácticamente no requiere preparación. El secreto está en cortar las berenjenas en rodajas lo más finas y parejas posible. Una mandolina resulta ideal para conseguir el grosor uniforme que permitirá que todas se cocinen al mismo tiempo.
Después solo queda condimentarlas, acomodarlas en una placa y llevarlas al horno. Es importante que las rodajas no se superpongan: necesitan recibir calor de manera pareja para perder humedad y quedar realmente crocantes.
INGREDIENTES
❑ 2 berenjenas
❑ 3 cucharadas de aceite de oliva
❑ Sal y pimienta, a gusto
❑ Semillas de sésamo blanco y negro
❑ Pimentón ahumado o ajo en polvo, opcional
PASO A PASO
1 Lavar muy bien las berenjenas, ya que se utilizarán con piel. Cortarlas en rodajas bien finas y de grosor parejo. Si se dispone de una mandolina, mucho mejor.
2 Colocar las rodajas en una fuente y rociarlas con el aceite de oliva. Agregar sal y pimienta a gusto y, para intensificar el sabor, sumar una pizca de pimentón ahumado o ajo en polvo.
3 Distribuir las berenjenas sobre una placa para horno formando una sola capa. Este punto es fundamental: si quedan amontonadas o superpuestas, acumularán humedad y resultará más difícil conseguir una textura crocante.
1 Llevar a horno medio-alto durante unos 15 minutos. A mitad de la cocción, dar vuelta cuidadosamente cada rodaja para conseguir un dorado parejo de ambos lados. Retirar cuando estén tostadas y crujientes, controlando especialmente los últimos minutos para evitar que se quemen.
4 Apenas salen del horno, espolvorear con semillas de sésamo blanco y negro. Se pueden comer calientes o tibias, aunque al enfriarse suelen adquirir una textura todavía más crocante.
CON QUÉ ACOMPAÑAR LOS CHIPS DE BERENJENA
Solos ya funcionan como un excelente aperitivo, pero también pueden servirse con diferentes salsas. Un dip de yogur con limón y hierbas, hummus, mostaza suave o una crema de queso son buenas opciones.
También pueden incorporarse a una picada junto con quesos, aceitunas y vegetales, o utilizarse como topping crocante para ensaladas. Una receta sencilla que demuestra que, con un buen horneado y los condimentos adecuados, una berenjena puede convertirse en un snack difícil de dejar de comer.
❑ El grosor de las rodajas hace la diferencia. Cuanto más finas y uniformes sean, más fácil será conseguir ese efecto similar al de un chip. También conviene no excederse con el aceite: una capa ligera alcanza para favorecer el dorado sin humedecer demasiado la berenjena.
❑ Para sumar todavía más crocantez, durante los últimos minutos se puede encender el grill del horno. En ese caso hay que vigilarlas de cerca porque, al ser tan finas, pasan rápidamente del dorado perfecto a quemarse.
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