La necesidad de recurrir a préstamos para sostener la actividad no es solamente de los repartidores. Los choferes de aplicaciones de viajes atraviesan una situación similar: deben financiar reparaciones, mantenimiento y otros gastos del vehículo que utilizan como herramienta de trabajo para poder seguir generando ingresos.
Así lo explicó Pablo León, presidente de la Agrupación de Choferes de Aplicaciones Unidas de la República Argentina (Acaura), quien sostiene que ambos sectores comparten un mismo problema: la falta de capacidad económica para afrontar los costos que implica mantener en funcionamiento sus vehículos.
Según indicó, los trabajadores suelen vivir al día y deben destinar la mayor parte de lo que recaudan a sus gastos cotidianos, sin posibilidad de separar dinero para futuras reparaciones.
“El que hace este trabajo vive al día. Lo que recauda lo usa para subsistir, entonces no puede reservar una parte para afrontar los gastos que demandan sus herramientas de trabajo”, sostuvo.
Por eso, ante una rotura del motor, un problema mecánico o la necesidad de cambiar cubiertas, muchos buscan financiamiento.
El dirigente remarcó que la situación se agrava por las dificultades para acceder al crédito bancario. “La mayoría no tiene esta posibilidad, que sería la alternativa más conveniente”, afirmó. Frente a esa limitación, recurren a préstamos de billeteras virtuales, financieras o prestamistas particulares, con costos mucho más elevados.
“Estamos hablando de intereses que van del 400% al 700% anual”, advirtió León, al señalar que esta modalidad de financiamiento se volvió una salida frecuente para quienes necesitan resolver un problema del vehículo de manera urgente.
En el caso de los repartidores, la particularidad es que algunas plataformas ofrecen préstamos a sus propios trabajadores. En cambio, para los choferes de aplicaciones de pasajeros la situación es diferente. “Uber o DiDi no ofrecen ese tipo de financiamiento”, explicó. Sin embargo, los conductores terminan recurriendo a otras alternativas.
“Buscan préstamos de Mercado Libre, de billeteras virtuales o de las numerosas financieras”, contó.
Aunque no cuentan con estadísticas, desde Acaura observan el fenómeno en los propios grupos de trabajadores, donde se consulta por préstamo de dinero para resolver algún problema con el auto.
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