La tensión en Ensenada tras las denuncias por hechos de violencia en la Escuela Primaria N° 13 del barrio General Mosconi arrojó un nuevo capítulo este viernes, con la medida de fuerza impulsada por los gremios docentes y con participación de la comunidad educativa bajo la premisa de reclamar establecimientos seguros y libres de agresión.
La jornada del viernes transcurrió con una huelga y la posterior marcha pública en el marco de la protesta distrital organizada por la seccional de Ensenada del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA). El cese de actividades que se puso en marcha el jueves a las 13, abarcó la totalidad de la jornada del viernes y tendrá su continuidad el lunes con una actividad orientada a la reflexión comunitaria.
El conflicto se desencadenó a partir de una serie de denuncias formales radicadas por padres y madres ante sede policial, motivadas por testimonios de alumnos que señalaron presuntas situaciones de maltrato dentro del establecimiento educativo.
Entre las acusaciones que investigan las autoridades figuran relatos sobre estudiantes que habrían sido amordazados con cinta adhesiva y privados de utilizar el baño, además de episodios confusos vinculados a un esqueleto pedagógico en el que los chicos presuntamente eran obligados a arrodillarse.
A raíz de estos señalamientos, las familias concurrieron a la institución para exigir explicaciones, lo que derivó en momentos de extrema tensión con gritos y agresiones hacia el personal del establecimiento.
Frente a este escenario, la seccional local del gremio repudió los hechos y remarcó que los conflictos institucionales no deben resolverse mediante vías violentas, al tiempo que enfatizó la necesidad de resguardar el rol de las escuelas como espacios de enseñanza, cuidado y construcción de vínculos
Como se informó, varios padres y madres se habían presentado en la escuela luego de realizar una denuncia policial vinculada a presuntas situaciones de maltrato que habrían sufrido algunos estudiantes.
Según los informantes, el conflicto se había iniciado a partir de testimonios de alumnos que señalaron situaciones presuntamente ocurridas dentro del establecimiento.
Entre los relatos mencionados aparecen acusaciones contra un docente y episodios en los que estudiantes habrían sido amordazados con cinta adhesiva y privados de utilizar el baño. También refirieron situaciones confusas con un esqueleto que se encuentra dentro de uno de los espacios de la escuela, donde los chicos presuntamente eran obligados a arrodillarse.
A raíz de estas denuncias, las familias concurrieron a la institución para reclamar explicaciones.
La situación terminó derivando en momentos de extrema tensión, con gritos y agresiones hacia integrantes del Equipo de Orientación Escolar y directivos, de acuerdo con los testimonios recogidos tras lo ocurrido.
En ese contexto el gremio SUTEBA Ensenada anunció una medida de fuerza bajo la consigna “¡Basta de violencia en las escuelas!”.
Desde el sindicato repudiaron los hechos denunciados y remarcaron que los conflictos dentro de las instituciones educativas no deben resolverse mediante episodios de violencia.
Además, la organización gremial llamó a realizar una “profunda reflexión” a todos los integrantes de la comunidad educativa y destacó el rol de las escuelas como espacios destinados no solamente a la enseñanza, sino también al cuidado y a la construcción de vínculos.
El docente quedó apartado de sus funciones, mientras se investigan todas las denuncias. Asimismo, se aguarda el dictamen incluso de la Cartera educativa.
Mientras tanto, el episodio continúa bajo investigación para establecer con precisión qué ocurrió dentro de la institución y determinar las responsabilidades correspondientes.
La situación generó preocupación entre las familias y docentes de la comunidad educativa de Ensenada.
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