La FIFA "ha cruzado una línea roja" levantando en pleno Mundial la suspensión al estadounidense Folarin Balogun, se quejó la UEFA, denunciando una decisión "inédita, incomprensible e injustificable".
"El fútbol, como cualquier otro deporte, reposa sobre reglas que son el fundamento de una competición justa, honesta y transparente. A veces, las reglas están sujetas a interpretación. Concretamente este no es el caso", insistió la institución europea, en una declaración con un tono severo.
La UEFA ni siquiera mencionó la llamada telefónica del presidente estadounidense Donald Trump al titular de la FIFA Gianni Infantino, incidiendo en cambio en el propio contenido del reglamento.
"Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción que quede al criterio de las instituciones, ni tampoco necesita la decisión de un órgano competente para ser aplicada", destaca la organización europea.
Balogun fue expulsado en el triunfo de dieciseisavos de final del miércoles ante Bosnia y Herzegovina tras pisar el tobillo derecho del defensor Tarik Muharemovic, quedando automáticamente suspendido para el cruce de octavos de final contra Bélgica. El propio Balogun admitió el viernes a la prensa que su expulsión era algo que debía "aceptar".
Para la UEFA, su suspensión en los octavos de final es "un principio inscrito en los reglamentos que no puede sufrir ninguna excepción, menos aún en mitad de un torneo a lo largo del que otros jugadores han sufrido la misma situación".
"Cuando la seguridad jurídica de las reglas ya no está garantizada por los que deben velarla, es la integridad del deporte lo que está en juego y la credibilidad de una competición que queda dañada. Además, una decisión así crea un precedente en el torneo en curso, en el que situaciones similares deberán recibir ahora un trato idéntico, en detrimento de la competición", añadió la institución europea.
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