Barrios devastados por la furia del temporal en Ensenada
| 13 de Enero de 2010 | 00:00
"Este es el peor calvario de mi vida". La frase, cargada de angustia y desazón, le pertenece a Edgardo Flores, quien vivió una madrugada de horror cuando los techos de su departamento 362 de la torre "H" del Barrio UOM de Ensenada empezaron a temblar y en cuestión de segundos fueron arrancados de cuajo mientras que su mujer, Pamela, se protegía, aterrorizada, bajo el marco de una puerta y él corría al rescate del hijo de la pareja, un nene de 4 años que dormía en una las habitaciones que quedó de golpe a la intemperie.
Primero fue el pánico y la desesperación por sobrevivir. Después llegó la desesperanza que produce quedarse sin nada. "Nos tuvimos que autoevacuar en la casa de un vecino que nos ofreció su lugar. Pero ahora ¿qué vamos a hacer? Perdimos todo lo conseguido en estos años", se lamentó el joven.
El barrio UOM y varios sectores aledaños a esas torres fueron devastados por el temporal. El edificio "H" ubicado en las calles Contarelli y Maipú representa sólo un ejemplo del desastre. A pocos metros de ese complejo de viviendas otro plan habitacional, el Federal, estrenado hace un poco más de un año, fue otra muestra de la desolación. Allí, numerosas casas parecían ayer a la mañana no más que una maqueta: sin techos, con faltante de paredes y despojadas de sus muebles. Muy cerca, en Villa Tranquila -un asentamiento de estructuras precarias- fue literalmente arrasada por el viento.
Las zonas afectadas de Ensenada fueron visitadas por autoridades nacionales y provinciales. La ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, coordinó, junto al gobernador Daniel Scioli y al intendente de la ciudad vecina, Mario Secco, la ayuda que desde el gobierno central se enviará para salir de la emergencia.
LA BRONCA DE LA GENTE
Después de relevar el desolador paisaje desde un helicóptero, el gobernador Scioli, acompañado por el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, bajó a Villa Tranquila para interiorizarse a través de los vecinos sobre la dramática situación. La gente descargó su bronca contra Secco, a quien acusaron de "no hacer nada" en ese asentamiento. El mandatario provincial se comprometió a ocuparse de la situación e instruyó a su equipo a tomar nota de las necesidades más urgentes del barrio. El titular del área sanitaria, por su parte, indicó que "vamos a garantizar la asistencia, desde la salud hasta el problema habitacional y alimentario".
En rigor, varios sectores del municipio ensenadense padecieron las consecuencias de la tormenta de viento y lluvia. En el Puerto La Plata se destruyeron por completo dos viejos galpones, mientras que otros dos depósitos tendrán que ser reparados en un 30 por ciento. Los caminos internos del extenso predio perdieron un número incalculable de especies arbóreas y columnas de alumbrado. El presidente del organismo, Daniel Rodríguez Paz, estimó en "más de un millón de pesos" las pérdidas ocasionadas por el temporal.
También en el camino a Punta Lara -la prolongación ensenadense de diagonal 74- los fuertes vientos tiraron cientos de árboles.
Primero fue el pánico y la desesperación por sobrevivir. Después llegó la desesperanza que produce quedarse sin nada. "Nos tuvimos que autoevacuar en la casa de un vecino que nos ofreció su lugar. Pero ahora ¿qué vamos a hacer? Perdimos todo lo conseguido en estos años", se lamentó el joven.
El barrio UOM y varios sectores aledaños a esas torres fueron devastados por el temporal. El edificio "H" ubicado en las calles Contarelli y Maipú representa sólo un ejemplo del desastre. A pocos metros de ese complejo de viviendas otro plan habitacional, el Federal, estrenado hace un poco más de un año, fue otra muestra de la desolación. Allí, numerosas casas parecían ayer a la mañana no más que una maqueta: sin techos, con faltante de paredes y despojadas de sus muebles. Muy cerca, en Villa Tranquila -un asentamiento de estructuras precarias- fue literalmente arrasada por el viento.
Las zonas afectadas de Ensenada fueron visitadas por autoridades nacionales y provinciales. La ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, coordinó, junto al gobernador Daniel Scioli y al intendente de la ciudad vecina, Mario Secco, la ayuda que desde el gobierno central se enviará para salir de la emergencia.
LA BRONCA DE LA GENTE
Después de relevar el desolador paisaje desde un helicóptero, el gobernador Scioli, acompañado por el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, bajó a Villa Tranquila para interiorizarse a través de los vecinos sobre la dramática situación. La gente descargó su bronca contra Secco, a quien acusaron de "no hacer nada" en ese asentamiento. El mandatario provincial se comprometió a ocuparse de la situación e instruyó a su equipo a tomar nota de las necesidades más urgentes del barrio. El titular del área sanitaria, por su parte, indicó que "vamos a garantizar la asistencia, desde la salud hasta el problema habitacional y alimentario".
En rigor, varios sectores del municipio ensenadense padecieron las consecuencias de la tormenta de viento y lluvia. En el Puerto La Plata se destruyeron por completo dos viejos galpones, mientras que otros dos depósitos tendrán que ser reparados en un 30 por ciento. Los caminos internos del extenso predio perdieron un número incalculable de especies arbóreas y columnas de alumbrado. El presidente del organismo, Daniel Rodríguez Paz, estimó en "más de un millón de pesos" las pérdidas ocasionadas por el temporal.
También en el camino a Punta Lara -la prolongación ensenadense de diagonal 74- los fuertes vientos tiraron cientos de árboles.
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