El final de marzo volvió a mostrar una tendencia inquietante para las exhaustas arcas de las provincias. Es que las transferencias automáticas de recursos del Estado Nacional hacia los distritos experimentaron una nueva disminución en términos reales durante ese mes.
De acuerdo con el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), los envíos totales alcanzaron los $5.050.838 millones, lo que representa una caída del 4,3% al descontar el efecto de la inflación.
En el caso de la provincia de Buenos Aires recibió $1.183.104 millones, lo que representó un descenso del 1,8%. Esta situación termina por agravar un escenario preexistente: el principal distrito del país sufre una discriminación histórica respecto del reparto de los recursos federales ya que mientras genera casi el 40 por ciento del Producto Bruto nacional, recibe cerca de 20 puntos menos de recursos que gira el gobierno central.
A esta situación hay que agregar el recorte de otros fondos nacionales y giros pactados por cerca de 22 millones de millones de pesos. La mayoría de estos reclamos están judicializados con demandas ante la Corte Suprema.
Por el momento, la única causa que registró avances tiene que ver con el giro de recursos del Anses para solventar el déficit de la caja previsional bonaerense, interrumpidos desde el arranque de la gestión Milei. El 21 de este mes hay una nueva audiencia en la Corte y Kicillof aguarda buenas noticias sobre ese reclamo. Son 2,2 millones de millones de pesos.
Ese panorama de achique de los fondos que gira la Nación a los distritos se viene consolidando como una tendencia si se toma en cuenta registros acumulados. Por ejemplo, al analizar la sumatoria de los primeros tres meses del año, las transferencias automáticas totales sumaron $16.342.000 millones, frente a los $13.169.000 millones del primer trimestre de 2025. Esto significa, en términos reales, una contracción del 6,4% para el consolidado de todas las jurisdicciones.
Para explicar la caída en los giros de fondos nacionales a las provincias y a Capital Federal hay que poner sobre la balanza al menos dos factores. Por un lado, la inflación. Por el otro, la caída en la recaudación de impuestos que se coparticipan como Ganancias y el IVA, este último íntimamente asociado a un consumo en baja.
Respecto del primero de los aspectos, el informe del Iaraf sostiene que la baja de los giros correspondientes a marzo se producen a pesar de un incremento nominal del 26,4% respecto al mismo mes del año anterior, cuando se enviaron $3.995.000 millones.
La persistencia del proceso inflacionario -estimado en un 3% para marzo en el análisis- terminó por licuar el poder adquisitivo de los fondos transferidos, se destaca.
Pero además, la contracción de los recursos distribuidos por coparticipación neta, que excluye leyes especiales y compensaciones, fue aún más profunda que la del consolidado total, alcanzando un descenso real del 7,4 por ciento.
Y es allí donde juega fuerte la variable impositiva y el desempeño del Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en conjunto representan aproximadamente el 94% de la masa coparticipable neta.
En el caso de Ganancias, la recaudación registró una disminución real interanual del 12,7 por ciento.
Respecto del IVA, mostró una variación negativa del 4% en términos reales. En enero y febrero la caída había sido mayor: 12% y 13% respectivamente.
IMPACTOS
Existe una marcada disparidad en el impacto de la caída de recursos en las distintas jurisdicciones durante el mes de marzo. Salta, que recibió $195.244 millones, se destacó como la única provincia que logró una variación positiva en sus ingresos reales, con un leve incremento del 0,4 por ciento. En el extremo opuesto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) fue la más perjudicada, con un descenso real de sus recursos del 7,2% (recibió $108.760 millones).
Respecto de la provincia de Buenos Aires, recibió $1.183.104 millones, lo que representó un descenso del 1,8%, mientras que Santa Fe y Córdoba registraron caídas más pronunciadas del 6,0% y 6,1% respectivamente.
Al analizar el acumulado de los primeros tres meses del año, las transferencias automáticas totales sumaron $16.342.000 millones, frente a los $13.169.000 millones del primer trimestre de 2025. En términos reales, esto representa una contracción del 6,4% para el consolidado de todas las jurisdicciones.
En este periodo, todas las provincias sin excepción muestran números negativos. Para Buenos Aires, la merma fue del 5 por ciento.
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