Veredas intransitables en el Centro por obras en construcción

Vecinos de 43 casi 10, 42 entre 10 y 11, y 45 entre 5 y 6, entre otros puntos, se quejaron por la acumulación de escombros, pérdidas de agua, y vigas que entorpecen el paso

Foto: Mario Ruiz

Escombros que se acumularon a los costados, pronunciados desniveles y maderas que de manera precaria intentan cubrir una gran pérdida de agua que erosionó el suelo son parte de los obstáculos que deben sortear los transeúntes a la hora de circular por la vereda de 43 -del lado de los números pares- casi calle 10.

Según contó la gente de la cuadra, empresas de servicios como Absa y Telefónica fueron las responsables de que las veredas se encuentren en ese estado porque luego de que los operarios la rompieran para hacer reparaciones se fueron sin completar los arreglos.

En la cuadra se multiplican los relatos de las personas que pasaron del tropezón a la caída, muchas tuvieron que ser asistidas y terminaron con esguinces y magullones. “La gente pasa haciendo equilibrio por los tablones, para los ancianos es muy complicado caminar por esa esquina”, resumió Carlos, el responsable de un quiosco que se encuentra a metros de esa vereda en ruinas. “Dejaron la vereda hecha un desastre y la pérdida de agua sigue estando debajo de las maderas”, agregó el comerciante.

En 42 entre 10 y 11, al lado de una clínica, la empalizada que circunda un edificio en construcción ocupa las dos terceras partes de la vereda y en el estrecho paso que queda libre se observan todo tipo de obstáculos como vigas, cascotes y tachos cargados de cemento.

“Es más fácil caminar por la calle que esquivar la cantidad de escombros que hay en esta esquina”, indicó una joven madre que se vio obligada a caminar con el coche de su bebé por la cinta asfáltica.

El panorama es similar en la vereda impar de 42 entre 8 y 9. En la vereda de una obra en construcción se observaba hoy una camioneta estacionada en el espacio destinado al paso de los peatones.

En tanto en 45 entre 5 y 6 una especie de corralito forma el vallado de una propiedad y reduce casi por completo el paso de los peatones.

Según establece la Ordenanza 9880 en el ítem referido al Código del Espacio Público, la estructura vial peatonal debe permitir la libre circulación de todos los ciudadanos, sin barreras arquitectónicas ni urbanísticas. Sin embargo por distintas razones muchas veredas de la Ciudad son intrincados laberintos.

Al respecto, Roberto Daoud, subsecretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, sostuvo que las empresas que "por tareas de reparaciones en la vía pública dejan las veredas en mal estado, van a ser intimadas por esa repartición"

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