La violencia enquistada en el fútbol argentino tuvo en Racing también un protagonismo histórico que el sábado último, a 300 metros del "Cilindro" de Avellaneda, registró un nuevo cruce entre "barrabravas" que terminó en enfrentamiento a balazos y dos heridos, uno de gravedad.
El ataque estuvo dirigido al líder de "La Guardia Imperial" y uno de los barras 'académicos quedó internado en el Hospital Fiorito, de Avellaneda.
Otro de los líderes, Raúl Guillermo Escobar Barrios, apodado "Huevo", también resultó atacado. Una emboscada que tuvo lugar a las 15, un rato antes del partido Racing-Patronato, de Paraná, implicó a dos autos y media docena de motos. Allí resultó herido el conductor de una camioneta Toyota, apodado "Mono". En ella viajaba el primero. "Ajuste de cuentas", según los informes policiales.
El organismo de Seguridad Deportiva, la Agencia de Prevención (APREVIDE) y la dirigencia de Racing, mostraron sorpresa. El presidente del club Víctor Blanco dijo que al club lo "afecta mucho, pero no obstante son hechos policiales".
Pasaron casi cuatro años del crimen de Nicolás Pacheco y continúan los enfrentamientos en Racing. El 24 de enero de 2013, luego de un asado en la filial de Racing de Villa del Parque, el joven que tenía por entonces 32 años apareció ahogado en la pileta de la sede.
En noviembre próximo tres individuos irán a juicio Oral y Público en el Tribunal 23 de la Justicia Porteña. A casi cuatro años del hecho, la familia de Pacheco a través de la Fiscalía a cargo de Mauricio Retes pide condenas por "homicidio simple", un delito penado con un período de 8 a 25 años de cárcel.
Hace díez años, en River, José María Aguilar denunciaba amenazas contra su vida y la Justicia intervenía a partir de un ataque de "barrabravas" en el estacionamiento del Monumental.
Un grupo de vándalos rompió 15 autos, pincharon gomas y produjeron destrozos en el lugar. Una respuesta a la derrota de River en "El Cilindro" de Racing por 3 a 1. Era el Apertura 2006.
Los vehículos estacionados de los futbolistas y los dirigentes, además del cuerpo técnico, quedaron dañados. Hoy, River vive cruces y amenazas entre líderes de sus dos principales facciones, "Los Borrachos del Tablón" y "La Banda del Oeste".
River no había tenido un buen comienzo en agosto 2006 y empezaban los cruces entre jefes de la "barrabrava" que culminarían en marzo del año siguiente con la denominada "Batalla de los quinchos" y el crimen de Gonzalo Acro, en agosto de 2007. Recuerdos de una violencia sin fin que abarca a todo el fútbol argentino.
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