Un documentalista disfrutó de un encuentro cercano con un gran tiburón blanco mientras buceaba en Gansbaai, Cabo Occidental, Sudáfrica.
“Estaba filmando una película para un cliente, rodeado de grandes tiburones blancos, y de repente apareció este enorme ejemplar delante de la jaula, delante de mi lente. Es muy importante que todo el mundo sepa que estos tiburones no son asesinos despiadados, sino increíbles y hermosas criaturas", contó más tarde el cineasta Anthony Kobrowisky.
SUSCRIBITE a esta promo especial