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UN FENÓMENO QUE GANA TERRENO CON UNA CRECIENTE OFERTA

Arte y parte: la cultura como uno de los lenguajes platenses por excelencia

Cada vez más amplio y diverso, un fértil circuito de espacios autogestionados difunde la obra de artistas locales. Galerías, tiendas y salones de exhibición independientes, del centro a los barrios

En la galería nn albergan obras de jóvenes exponentes de la ciudad y en poco tiempo se transformó en referente de la vida cultural local / Alex Meckert

“La galería invita a pensar nuevas formas de diálogo entre obra y espacio”. Virginia Martín, directora de la Galería NN

En diferentes barrios de la ciudad el arte gana terreno con un amplio abanico de propuestas / Alex Meckert

Arte para todas las edades/ Alex Meckert

Cada vez hay más seguidores en la plata/ Alex Meckert

Por CECILIA FAMÁ

Lo sabe cualquiera que viaje a Nueva York y quiera empaparse de arte, conocer pintores de vanguardia, tener contacto con clásicos de la era pop, sumergirse en un cautivante universo de cuadros, fotos, esculturas e instalaciones: una vez en la Gran Manzana, hay que tomar el subte que lleve a Chelsea. En ese barrio, las tiendas de ropa y objetos están intercaladas con un sinfín de galerías artísticas y bares. En cambio, si el viaje toca tierra en Barcelona, el “point” del arte moderno será el Barrio Gótico; allí, muchos patios de casas se unen formando pasillos en los que se cuelgan y posan piezas de indumentaria que podremos llevarnos a casa por una suma módica, nada inalcanzable.

En el “SoHo” porteño de Palermo y el barrio de San Telmo hay callecitas en las que ocurre algo parecido, con espacios más tradicionales y otros que están de moda desde hace unos años. Pero en La Plata, más que un circuito lineal existe una constelación de enclaves artísticos dispersos.

Este mapa atomizado de salas y galerías tiene polos de atracción en el microcentro, en City Bell, en Meridiano V. Alejados geográficamente, coinciden en sus objetivos: exhiben obra, nuclean a los jóvenes artistas del momento, organizan muestras y talleres… y venden. ¿Se vende arte en La Plata? ¿Hay un mercado del arte? Lo hay. Los galeristas crean y sostienen ese círculo que quizás nunca crece demasiado en diámetro, pero se mantiene siempre girando.

La metáfora no es caprichosa. En nuestra ciudad, el arte está siempre en órbita, en el aire, sobrevolando y polinizando lo cotidiano. Se percibe en todas partes: de museos a restaurantes, de facultades a muros y fachadas. La Plata es una ciudad de artistas. El circuito oficial, advierten numerosos autores y los gestores culturales independientes, es “acartonado” e “inaccesible para algunos”, “no tiene una lectura clara de quiénes son los artistas del momento”, “no registra muchas movidas alternativas”. También hay quienes no coinciden con esto y plantean que el Estado sí cuenta con algunos programas para incentivar un mercado artístico plural e inclusivo. En lo que todos aúnan opiniones es en que “históricamente no hay presupuesto” para estimular un mercado artístico efervescente en las diagonales.

PERFILES DIVERSOS

De acuerdo con la zona en la que están ubicadas y con el perfil de quienes las gestionan, las galerías, casas, locales, centros culturales y espacios de todo tipo que dedican su agenda y su energía a hacer circular arte tienen idiosincrasias fuertemente marcadas.

Un ejemplo es Cösmiko Galería Club, de 10 y 71, que además de un espacio de arte es un lugar en el que se puede tocar y escuchar música, hacer y ver teatro, dar y tomar talleres de distintas artes y oficios del arte.

La Galería NN, en tanto, alberga la obra de jóvenes exponentes de la escena platense y de otros orígenes, como la capital federal y el interior de la Provincia. Durante la última bienal de la UNLP participó del circuito de espacios presentando un proyecto de obra colectiva entre artistas de La Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; es la única galería bonaerense que participó en FACA y Arte BA.

Dirigida por Virginia Martín y Facundo Belén, NN tiene un staff de nueve artistas emergentes y comenzó su actividad a fines de 2015 “con el objeto de cubrir la necesidad de espacios formales de exhibición en la ciudad”, según cuentan sus ideólogos. Se gestiona de manera independiente, “sin ninguna ayuda estatal; solo recibimos pequeños aportes privados”, afirman.

“La galería funciona como una plataforma creativa con una línea curatorial que invita a pensar nuevas formas de diálogo entre obra y espacio. Tiene un perfil ligado a lo experimental y emergente”, comenta Facundo, quien está convencido de que “existe un incipiente mercado de arte en la ciudad” y que “los valores de las obras son variados, según obra y artista, lo cual hace que cualquier persona pueda acceder a comprar”.

Ramos Generales, en 68 entre 17 y 18 del barrio Meridiano V, es un espacio de muestra y venta de arte, que también alberga recitales y hasta cine al aire libre en su vereda. Y Ansia es otro de estos espacios de arte alternativos: aparece como un lugar de trabajo dedicado a la promoción, visibilización y encuentro de artistas emergentes. Se caracteriza como “escenario de investigación, formación y realización multidisciplinaria”. Allí se hace “gestión cultural y poética”, con un carácter íntimamente relacionado con el barrio que lo aloja.

Manuela Villanueva Fernández y Guido Schiano Di Schécaro fundaron Ansia en julio de 2016, “aunque sus orígenes se remontan a mediados del 2015”, rememoran. Según cuenta Guido, “Ansia se presenta como una galería de arte dedicada a la promoción y venta de obra de artistas emergentes y consagrados de la ciudad de La Plata y alrededores. No es excluyente. En verdad trabajamos con artistas de todo el país. Si bien nos centramos y apostamos a la escena local porque entendemos la importancia de que nuestro trabajo esté puntualmente situado, creemos y pugnamos por la riqueza que genera contar con artistas de diferentes lugares. Para el espacio, por un lado, para el público y los potenciales compradores por el otro, y finalmente para los artistas”.

“En líneas generales y sin profundizar podríamos dividir el trabajo que se realiza en cinco ejes” describe Guido: “producción, realización y acompañamiento en la concreción de proyectos artísticos expositivos -para ser ejecutados en nuestra sala o en otros espacios-; venta y gestión de obra -Trastienda: “La Falsa quietud”-; formación (talleres, workshop, clínicas, conversatorios); vinculación (formando parte de propuestas colectivas junto con otros espacios o instituciones); intervenciones (en el espacio público); cocina, comedor.

“Vale decir que todas las actividades que se programan son configuradas y ejecutadas dentro del marco de nuestra identidad como galería de arte” se despiden desde el espacio de 23 entre 64 y 65: “desde la proyección de una película hasta la realización de un evento gastronómico”. Acerca de la existencia o no de un circuito artístico en La Plata, Shiano comenta que “la ciudad alberga una histórica y destacada escena artística en general. No obstante, es notorio que en los últimos años puede verse un crecimiento muy interesante en el campo de las artes visuales, lo que implica necesariamente la elaboración y concreción de proyectos de gestión artístico-culturales que están intentando acompañarlo, contenerlo, dinamizarlo y reflexionar junto con él. Algo que no estamos seguros de que implique necesariamente un circuito, pero sí la proliferación y el afianzamiento de canales de circulación”.

Ansia es un espacio autogestionado. “Si bien el aporte principal para su sostenimiento sale de nosotros mismos, los que hacemos Ansia, entra algo por el porcentaje que deja la venta de obras, por la realización de diferentes eventos y por las diversas propuestas de formación”.

¿Hay un mercado de arte en La Plata? Guido es contundente: “no hay un mercado establecido de arte, ni mucho menos. Hay, en todo caso, compradores ocasionales. Pero habría que generarlo, lo que implica poner en valor el trabajo del artista y que por supuesto éste se asuma como trabajador. Por lo demás, hay que trabajar sobre ese sentido común que no discute el costo de la ropa o el de salir a comer afuera -por decir un ejemplo bien platense-, pero que al momento de comprar una obra original percibe que eso le resulta caro”.

En City Bell, Depuramadre es una joven galería que abrió sus puertas en agosto pasado. Situada en diagonal 93 N°176, por estos días exhibe la obra del marplatense Felipe Giménez, y también la de otros artistas que han expuesto en el espacio en los últimos meses: Rodolfo Zagert, Karin Gognic, Sergio San Martín, Manuel de Francesco, Ana Borzone y Pablo Fraccia.

La creadora del espacio y encargada de su curaduría es Jasia Protto, quien cuenta que se trata de “una apuesta para ver qué pasa en el mercado del arte en City Bell, localidad que está creciendo en muchas direcciones. Además, la galería es un gusto personal; el arte siempre estuvo ligado a mi vida, en lo familiar y en lo personal”.

“Hoy en día no se vende mucha obra. Abrimos el espacio sabiendo que era la creación de un caminito para que la gente encontrara más accesibilidad para con el arte. Para achicar la brecha entre el público y el artista. Nuestro desafío fue el de crear un espacio para divulgar arte contemporáneo y lo estamos haciendo”, señala Jasia.

En la época de la virtualidad, también existen galerías online, como el caso de BUM (estoesbum.tumblr.com/info), ideada por Rodrigo Barcos, un sitio en el que se puede apreciar obra de distintos artistas locales y también comprarla.

UNA RESIDENCIA DE ARTISTAS

El año pasado, Residencia Corazón cumplió diez años de trabajo en nuestra ciudad. Está ubicada en 2 entre 46 y 47, y durante todo este tiempo ha hospedado artistas visuales de diversas ciudades del mundo, que se acercan para desarrollar un proyecto y coronarlo, generalmente, con una muestra.

Juan Pablo Ferrer y Rodrigo Mirto, los responsables de este espacio, sostienen que “sin dudas, hay un circuito artístico en La Plata. Claro, lo hay de producción… pero no de venta. Hay pocos coleccionistas y la gente que compra y colecciona obras de arte las compra en Buenos Aires. Hay muy pocas galerías, que se gestionan en general, como pueden. Ninguno de los espacios de arte vive exclusivamente de eso. Nosotros, por ejemplo, no vendemos obra: somos una residencia para artistas, la de mayor trayectoria en Argentina, pero nunca vendimos obra. Sí tenemos conocimiento de muchos artistas de La Plata que venden obra, en su mayoría en Buenos Aires. Acá lo que se vende es obra en feria o en pequeño formato, de esos mismos artistas o de otros más emergentes”.

“La misión que tiene nuestro espacio es de residencia internacional, se relaciona más con el intercambio de artistas locales con otros de afuera, de todo el mundo, que vienen a estar un mes o dos para realizar un proyecto artístico que finaliza con una exhibición abierta a la comunidad de La Plata, abierta al público y con intercambio con autores locales”, revela Ferrer: “así que un poco nuestra labor sería la de fortalecer los lazos de los artistas locales y el público local con otros proyectos y artistas internacionales”.

“El balance que hacemos de estos 10 años de trabajo es positivo, porque hemos podido sobrevivir a lo largo de muchos años con un proyecto que es único en la ciudad” subrayan: “tenemos apoyo internacional del ministerio de Cultura, de Cultura de la Provincia, de la UNLP, con quienes desarrollamos algunos programas. Tenemos un proyecto de prácticas curatoriales, por ejemplo, pero el apoyo financiero a estos proyectos todavía en Argentina no existe. Los planes para este año están bastante enfocados en fortalecer los vínculos con esas instituciones, y seguir bregando para que el apoyo y el conocimiento de las residencias tenga una plataforma más sólida. Y desde ya, continuar con el proyecto, que ya es demasiado”.

“En Casa Corazón, los artistas que vienen pasan un período de tiempo en el que se enfocan en su trabajo… es como un ‘monasterio para artistas’, donde vienen a focalizarse solo en la obra y dedicarle tiempo a desarrollar un proyecto puntual dentro de su producción. Nuestra residencia es un espacio que trabaja en forma personalizada, que tiene una relación directa con el artista y con su proyecto; no sólo artística, sino emocional, que es clave en toda la experiencia de viaje de esa persona, la de recibirlo en nuestra ciudad y acercarlo a nuestra ciudad, sus artistas y sus características”, finaliza Mirto.

EL MICROESPACIO DEL PETTORUTI

Microespacio es una sala destinada a producciones contemporáneas del Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti. La misma se originó con el nombre RPM en una pequeña oficina del Teatro Argentino de La Plata, donde funcionó desde el año 2006.

Como resultado de esta experiencia, en el 2009, se inauguró la actual sala Microespacio en la sede del Museo. Durante 2014 y el 2015 se realizaron muestras de proyectos site specific seleccionados mediante convocatoria abierta y desde ya hace dos años es curada por un equipo conformado por Mongan, Elicabe, Moreno, el cual invita a artistas contemporáneos a trazar diferentes diálogos con el patrimonio. Durante 2017, por ejemplo, se ha podido ver entre otros artistas a Santiago Poggio, Lucas  Di Pascuale, Franco Mehlhose, Susana Thenon.

Guillermina Mongan, coordinadora de arte contemporáneo del Museo, cuenta que dentro de las actividades y proyectos que se promueven dentro del área se encuentra por ejemplo: “Proyecto Volcán, el cual depende de la dirección de Artes Visuales de la Provincia. A pedido del director del área, César Castellano, fuimos diseñando junto a Inés Elicabe y Mariana Moreno una plataforma que tuviera como fin relacionar y acercar tanto física como virtualmente a los agentes que conforman el territorio del arte contemporáneo, principalmente joven. En la primera instancia invitamos al galerista Rodrigo Barcos y el artista Franco Mehlhose para realizar encuentros en distintos nodos de la provincia que nos permitieran compartir experiencias e ir trazando un mapa junto a los agentes del lugar,  precisa Mongan: la idea es que esa información se vaya volcando en un mapa provincial, con diseño a cargo de Angel Peñalva, que estará a disposición de cada agente”.

“El proyecto nació en el 2017 y aún se encuentra en proceso de construcción. Nos encontramos buscando más fondos para continuar con lo previsto”, agrega la funcionaria.

En el blog http://salamicroespacio.blogspot.com.ar/, que promete volverse página archivo, pueden verse los proyectos que han pasado por la sala.

IMPULSO PROVINCIAL

Con participación de diez espacios culturales bonaerenses, en diciembre pasado se realizó en el Museo Mar, de Mar del Plata, la primera Clínica de Gestión de Proyectos de Artes Visuales, curada por la artista visual Melina Berkenwald.

Proyecto institucional del Ministerio de Gestión Cultural de la Provincia, el cónclave tuvo como objetivo “reforzar la capacitación de gestores culturales con herramientas de trabajo de acuerdo a sus necesidades, haciendo posible su crecimiento, organización y planificación, con foco en el mejoramiento, la pertinencia, la continuidad y la excelencia de las propuestas”. A la vez, se propició como un espacio de intercambio, reconocimiento como sector dentro de las industrias creativas, diagnóstico y vinculación entre actores de la Región.

Los proyectos seleccionados trabajarán durante cuatro meses sobre las problemáticas detectadas con el seguimiento de la tutora, y se prevé un segundo encuentro donde se puedan presentar nuevamente, una vez pulidas esas aristas.

Desde las reparticiones vinculadas con el quehacer cultural se admite que “si bien nuestra región cuenta con una larga tradición artística, con numerosas escuelas de arte, galerías y museos, uno de los obstáculos que encuentran estos espacios de arte independiente es la poca visibilidad y en consecuencia la escasa circulación y venta de obra en el circuito local, donde la formación de un mercado de arte es muy incipiente”.

El diagnóstico continúa: “por un lado hay numerosos espacios de arte, se genera mucha producción y exhibición de obra, pero no necesariamente esto se traduce en valor económico; y por otro lado, las galerías que llegan a exponer en ferias de arte nacionales realizan su propia inversión y montaje a riesgo de no recuperar ese gasto con las ventas”.

En este sentido, desde la dirección de Industrias Creativas del Ministerio de Gestión Cultural bonaerense dan cuenta de que se encuentran realizando una serie de acciones en conjunto con los museos MAR y Pettoruti para darle impulso y visibilidad al sector; un ejemplo es la clínica que se organizó recientemente con la participación de diez galerías de diferentes ciudades de la Provincia -con una fuerte presencia de La Plata y Mar del Plata-, y una serie de charlas relacionadas con la exportación de obra.

Para 2018 realizarán una segunda convocatoria a la clínica en Gestión, y tienen en agenda nuevos conversatorios vinculados con la venta de obra y la formalización del sector. Estas acciones serán empalmadas con la incorporación como sector experimental de artes visuales al MICA 2017 y el MicSur 2018, que por primera vez tendrán presencia en los mercados de industrias culturales que se impulsan desde el estado.

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