Un día después de la partida de Pelusa, Juan José Diorio, jefe de veterinarios del zoológico brindó una conferencia de prensa en la que repasó algunos aspectos del proceso que culminó en la muerte de la elefanta, hecho que se produjo ayer lunes alrededor de las 23.00.
En el diálogo que mantuvo con la prensa, el especialista indicó que la salud de Pelusa estaba muy frágil y pese a que se mantenía la esperanza de que pudiera reincorporarse ese deseo se fue esfumando con el correr de las horas debido a que el animal fue mostrando un malestar y dolores.
Según expuso, si bien en un principio se había decidido aplicar un método de eutanasia finalmente este tratamiento no llegó a ponerse en marcha debido a que el paquidermo falleció de forma natural apenas se le administró un sedante.
El objetivo era que con la droga que se le iba a administrar al animal se lograra ralentizar su ritmo cardíaco hasta generar el cese total de la función del órgano.
Sobre el último periodo de la vida de Pelusa, Diorio señaló que se venían realizando varios trabajos con el objetivo de que la elefanta se pudiera comenzar a adaptar al nuevo hábitat en el que se planeaba que iba a permanecer el resto de sus días, un santuario de paquidermos en Brasil.
En este marco indicó que se realizaban actividades para que Pelusa pudiera salir por sí misma de su jaula. El objetivo era que la elefanta pudiera caminar una distancia más extensa. Realizando esta actividad los especialistas estaban convencidos con que se iba a poder mejorar el problema en las patas.
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