Independiente lejos estuvo del formato pregonado por Sebastián Beccacece, pero una gran jugada de Figal, que cruzó la cancha con la pelota al pie, dejó en posición de gol a Palacios, quien no falló.
Así el Rojo finalizó una semana que se cargó con el desplazamiento de Pablo Pérez antes del viaje a Tucumán para cruzarse con el local Atlético, que presionó después de quedar un gol abajo, aunque sin argumentos.
¿El partido? De tono menor, más luchado que jugado, y una desacostumbrada cantidad de amonestaciones a lo largo del primer tiempo.
Ahora, el jueves Independiente hará escala en Quilmes para jugar contra Defensa por Copa Argentina. Otra prueba de fuego.
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