Entre los regalos, la periodista que lo entrevistó le llevó un cuadro con una foto de un bombardeo a un hospital de Maternidad en Mariúpol (Ucrania), en los primeros meses de la invasión rusa. Retrata a una mujer intentando salvar a su hija pero al final, las dos murieron. Francisco habló de “crueldad” y toma distancia de intervenir en un diálogo porque “todos quieren, pero sin perder terreno”.
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