El rubro automotor no gana para disgustos. Entre la suba de los combustibles, la falta de repuestos y los aumentos de costos de los seguros y mantenimiento, quienes tienen un auto cada vez piensan más cuánto y cómo usarlo.
Y es que en la sumatoria, no son pocos los platenses que optan por movilizarse en transporte público porque las cuentas no cierran o, en muchos casos, no pueden reparar su vehículo dado que no se consiguen algunos repuestos.
“Veníamos con subas normales de precios de entre 7 y 8 por ciento mensual y con la última devaluación se desacomodó todo”, dijo Matías Vechiatti de la Cámara de Repuesto Automotor y Afines de La Plata.
“La devaluación hizo que todo se ajustara en un promedio del 20 por ciento en lo nacional y lo que es importado se fue en un ciento por ciento de aumento”, agregó el comerciante y destacó que al aumento de precios hay que sumarle la problemática que se agudiza cada vez más: problemas de abastecimiento.
“Hasta las marcas tradicionales están con faltantes y lo que se consigue, aunque no sea lo mejor, sale más caro. Por ejemplo, no hay cajas de cambio de repuesto para los Ford Ka. Se supone que tienen una demora de seis meses. Con las baterías te dan un cupo de compra por mes y con los filtros pasa algo similar. El problema es que acá no se hace casi nada. Y lo que sí se fabrica, por ejemplo una empresa que hace discos de frenos, usa materia prima importada y se le complica producir por la importación de algunas materias primas”.
Comparaciones
Previo a las vacaciones de invierno, tomando como referencia un auto mediano, de segmento B, un cambio de aceite y filtros, reemplazo de pastillas y discos de frenos mas el control de alineación y balanceo, había que hacer un gasto de unos 125 mil pesos, incluyendo repuestos y mano de obra. Ese mismo mantenimiento ahora tiene un costo de 158 mil pesos.
Otro ejemplo. Un cambio de embrague del mismo tipo de vehículo, valía antes de la devaluación unos 198 mil pesos y ahora supera los 300 mil pesos.
Por el lado de la mano de obra, los mecánicos coinciden en que los clientes cambian de modelos de auto por menores categorías: “El 90 por ciento de la gente se ha bajado de modelo de auto o se quedó con el que tenía para poder pagar menos seguro e impuestos”.
Desde el sector aseguran que el rubro cada vez pierde más poder adquisitivo, ya que “a la mano de obra le hacemos un ajuste por año como mucho, sino no trabajás y perdés clientes. Nadie sube precios tres o cuatro veces en el año. Nos hacemos interconsultas entre nosotros para tener referencia. Los que hacemos la mano de obra cada vez estamos ganando menos porque aveces hay que bajar los valores para que el cliente pueda hacer el arreglo. A nosotros nos impacta en forma negativa todo esto”.
Si con suerte no hay que reparar el auto, hay cuestiones de mantenimiento básicas que sí deben hacerse. De mínima, la Verificación Técnica Vehicular (VTV) ya tiene un costo de 6.400 pesos para los vehículos de hasta 2.500 kilos.
Y el cambio de aceite y filtros, que se recomienda realizarlo cada 10 mil kilómetros aproximadamente, puede conseguirse desde los 27.990 pesos, cuando hace dos meses el más económico salía 18.000 pesos.
Por su parte, los combustibles aumentaron un 12,5 por ciento tras las elecciones PASO y los costos de los seguros también se incrementaron fuertemente.
Y, como publicó este medio hace unos días, a fin de año, los seguros de automotores habrán sufrido un aumento de hasta el 120 por ciento en relación a lo que se pagó en enero de 2023, según se estima en las compañías que cubren robos y choques de vehículos.
SUSCRIBITE a esta promo especial