Existen señales cada vez más nítidas alrededor de la idea de ganar independencia de los deseos de Cristina Kirchner. El núcleo más cercano a Axel Kicillof acelera abrazado a la certeza de que el proyecto nacional del Gobernador de cara a 2027 sólo tendría futuro y sustento si efectivamente toma cuerpo una pelea de poder con la ex presidenta.
La posibilidad cada vez más firme de que se adelanten las elecciones bonaerenses para desengancharlas de las nacionales, forma parte de esa disputa. La decisión todavía no está y Kicillof sigue meditando escenarios posibles. Pero diversos actores territoriales que reportan a su esquema político actúan y se preparan como si la declaración de guerra con el kirchnerismo duro ya se hubiera firmado.
Los tiempos en los que una expresión de deseos de la ahora titular del PJ nacional era cumplida sin chistar por el Gobernador parecen, en principio, haber quedado atrás. En 2021 Cristina obligó a Kicillof a cambiar medio gabinete luego de la derrota electoral en las Primarias. Ahora, la ex presidenta quiere que las elecciones sean simultáneas, es decir, que los cargos nacionales y bonaerenses se voten el mismo día. Su ex ministro de Economía piensa lo opuesto: peor aún, parece dispuesto a contrariar los deseos de su mentora.
Esa tensión va en aumento. Engranajes clave de su dispositivo político hablan sin tapujos del desdoblamiento, aunque se cuidan de confirmarlo. Mientas tanto, intendentes aliados promueven una cumbre el martes en Villa Gesell para ratificarle a Kicillof que lo acompañarán en la disputa con el kirchnerismo.
Existen otros movimientos un poco más sigilosos, como el intento de armado de un sub-bloque en la Cámara de Diputados bonaerense que responda sin dobleces al Gobernador. Quienes tienen a cargo esa tarea se entusiasman con reunir en breve 16 almas dispuestas a confrontar con La Cámpora y el massismo. La frustrada votación del Presupuesto en la Legislatura donde desde el propio oficialismo se buscaron cambiar varios artículos que Kicillof vetó, dejó secuelas inocultables.
Esta jugada tiene mucho de medida preventiva: hay voces del kirchnerismo que anticipan que si Kicillof desdobla las elecciones habrá rompimientos de los bloques de Unión por la Patria en ambas cámaras.
La definición de fondo respecto de la fecha en la que se irá a las urnas para elegir legisladores provinciales y concejales es el punto clave de la pelea de poder de Kicillof con el kirchnerismo. Cristina presiona para que las elecciones sean simultáneas con el argumento de que hay que polarizar frente a las políticas de Javier Milei. Si finalmente es candidata a diputada nacional como se viene especulando, sería la cabeza visible de esa estrategia. Además, se llevaría el rédito total de una eventual victoria.
Kicillof sostiene que hay que jugar en otro escenario. Especula que los libertarios aún carecen de un armado sólido como para dar batalla en una elección desdoblada en la que la figura de Milei podría tener un menor peso. También le permitiría, en su rol de Gobernador, ejercer un rol central en la campaña y, acaso, llevarse los laureles de un triunfo.
En toda esta madeja de estrategias y especulaciones surgen otras. Claves, de fondo. Si se suspenden las Primarias nacionales y se sigue el mismo camino en la Provincia, ¿cómo harían el kirchnerismo y Kicillof para edificar sus propios armados si no hay lista de unidad en el peronismo? Si cada uno arma su lista, alguno de los dos debería romper lo que todavía aún hoy se conoce como Unión por la Patria.
Mientras tanto, aparecen otras señales en relación al posible desdoblamiento electoral. El Frente Renovador de Sergio Massa, que mantiene una buena sintonía con Cristina Kirchner, salió a cuestionar la medida que podría tomar Kicillof. “El desdoblamiento electoral va a incentivar la municipalización de las campañas, a la vez que alimenta las chances del oficialismo nacional para identificar sus candidatos desconocidos. Un legislador más o menos, no modifica la correlación de fuerzas legislativa, ni las chances electorales de ningún candidato mirando el 2027”, disparó Sebastián Galmarini, mano derecha de Massa en temas electorales.
En el tire y afloje, el Gobernador pareció encontrar aliados en el radicalismo. “De una buena vez se tiene que discutir en la Provincia el desdoblamiento de las elecciones”, sostuvo el presidente del Comité Provincia de la UCR, Miguel Fernández. En el partido centenario empieza a crecer la certeza de que sin arrastre nacional habrá más chances de defender sus territorios.
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