Tres investigadoras de La Plata lideran un proyecto declarado de Interés Provincial que revoluciona la vitivinicultura bonaerense
| 25 de Febrero de 2026 | 10:21
La ciencia pública volvió a brindar por la producción bonaerense. El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires declaró de Interés Provincial el proyecto de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I) que lleva adelante el Laboratorio de Microbiología Molecular del Instituto de Microbiología Básica y Aplicada de la Universidad Nacional de Quilmes, una iniciativa que busca desarrollar iniciadores autóctonos para la fermentación maloláctica y potenciar así la identidad de los vinos bonaerenses.
La resolución —firmada el 11 de febrero por el ministro Augusto Costa, del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica— reconoce el impacto científico y productivo del trabajo que impulsa el equipo multidisciplinario de la casa de estudios.
Vinos con identidad bonaerense
El corazón del proyecto apunta a algo tan técnico como estratégico: seleccionar y escalar bacterias lácticas propias del territorio para utilizarlas como iniciadores en la fermentación maloláctica, una etapa clave en la elaboración del vino.
La iniciativa no solo promueve soberanía tecnológica y reducción de importaciones, sino que también pone en valor el “terruño” argentino. En los fundamentos se destaca que el laboratorio logró analizar durante tres vendimias consecutivas la diversidad bacteriana en viñedos del sudoeste bonaerense y evaluar el impacto del clima sobre esa microbiota.
En 2024, el equipo presentó oficialmente los primeros vinos tintos elaborados por una universidad pública: “Blend 11-73”, “Blend Carácter Austral” y “Sello Bonaerense”, producidos con iniciadores malolácticos formulados con bacterias autóctonas de la Provincia y la Patagonia.
Platenses al frente del laboratorio
Detrás del reconocimiento hay un equipo de científicas que también representan a la ciudad. Entre ellas se encuentran la Dra. Bárbara Bravo Ferrada, la Dra. Natalia Soledad Brizuela y la Dra. Liliana Semorile, integrantes del Laboratorio de Microbiología Molecular.
En las imágenes difundidas se las puede ver junto a colegas en pleno ámbito de trabajo, con guardapolvos blancos y rodeadas de equipos de laboratorio: una postal que sintetiza el espíritu de la investigación pública, silenciosa pero transformadora.
El grupo está conformado por especialistas en microbiología, biología, biotecnología, bioquímica e ingeniería en alimentos, con fuerte articulación con el aparato productivo bonaerense. De hecho, el proyecto se enmarca en la cuarta convocatoria del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires, que financia el escalado sustentable de estos iniciadores para su transferencia a MiPyMEs vitivinícolas.
Reconocimiento oficial
La declaración quedó formalizada mediante la Resolución RESO-2026-58-GDEBA-MPCEITGP, publicada en La Plata el 11 de febrero de 2026. El texto subraya la importancia de promover la difusión e inserción del conocimiento científico en los sectores productivos y sociales de la provincia.
Si bien el reconocimiento no implica financiamiento adicional, consolida institucionalmente un trabajo que combina ciencia básica, innovación aplicada y desarrollo regional.
Ciencia que impacta en la mesa
En tiempos donde la discusión sobre el rol de la universidad pública vuelve a instalarse, el proyecto del Laboratorio de Microbiología Molecular demuestra que desde los laboratorios también se construye identidad productiva.
Desde La Plata al sudoeste bonaerense, y de allí a cada botella, la investigación científica local se transforma en valor agregado. Un brindis que tiene nombre propio y sello bonaerense.
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