La Universidad fijó una actitud política
Edición Impresa | 26 de Abril de 2026 | 02:35
Jorge Remón
La realización de un acto claramente partidista, ya que estaba organizado por una fracción, el kirchnerismo del Partido Justicialista, ratificó el compromiso de la conducción de la Universidad Nacional de La Plata con ese sector político, que organizó el evento justamente cuando Axel Kicillof asumía la presidencia del Comité Provincia de ese partido. Al respecto, cabe recordar que en el año 2015 el entonces vicepresidente de la universidad Tauber , en uno de los períodos en que alternó el ejercicio de ese cargo con el de rector de la casa de estudios, el arquitecto Fernando Tauber, junto con, entre otros, Martín López Armengol, en aquel tiempo y ahora decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Marcos Actis, en aquel tiempo y ahora decano de la Facultad de Ingeniería, firmaron una declaración de apoyo a la candidatura a presidente de la Nación del peronismo, Daniel Scioli, actual secretario de Turismo, Ambiente y Deporte del Gobierno nacional.
Lo particular de esa declaración es que estaba refrendada por todos los decanos de la Universidad Nacional de La Plata, salvo la de la Facultad de Ciencias Médicas, Dra. Ana Lía Errecalde, aunque también contaba con las firmas de todos los directores de las escuelas dependientes de la casa de Altos Estudios. A pesar de que el Rector de la Universidad, Dr. Raul Perdomo le solicitará su adhesión al pronunciamiento. Al estar refrendada por todos ellos, salvo la excepción citada, podía interpretarse como un pronunciamiento de la conducción de la universidad, un hecho que no tenía precedentes.
El continuismo
La continuidad en la conducción de la universidad del sector que lidera el arquitecto Tauber durante los últimos 16 años tuvo como única disidencia relevante la de la entonces decana de la Facultad de Ciencias Médicas, Dra. Ana Lía Errecalde, quien se negó a firmar aquella declaración de apoyo al candidato del peronismo. Esa discrepancia derivó luego en un enfrentamiento institucional. En una sesión del Consejo Superior, tras extensos debates, se resolvió suprimir el examen de ingreso a la Facultad de Ciencias Médicas, decisión que contó con la oposición de la decana y de la mayoría del claustro docentes de esa facultad. Cabe señalar que el sector de profesores opuesto al ingreso sin examen de la Facultad de Medicina fue derrotado en las elecciones de claustro en 2017 y desde entonces a la Facultad siguen entrando miles de estudiantes y su conducción al grupo que conduce la Universidad a consecuencia de lo cual el arquitecto Tauber fue elegido por unanimidad.
El Consejo Superior dispuso la eliminación del mencionado examen, pero la facultad lo mantuvo al amparo de la entonces Ley de Educación Superior, que otorgaba a cada unidad académica la potestad de dictar sus planes de estudio. Las actas del Consejo reflejan la intensidad del conflicto, en el que el oficialismo universitario sostenía la necesidad de eliminar el examen de ingreso.
Una atribución
De acuerdo con una tesis presentada para la obtención del grado en Ciencias de la Educación, que puede consultarse en la Memoria Académica de la Facultad de Humanidades, la diputada nacional Adriana Puiggrós impulsó un proyecto para modificar ese esquema, transfiriendo a la universidad la atribución de definir los planes de estudio. Dicho proyecto fue aprobado en la última sesión de la Cámara de Diputados en 2015, poco antes del recambio legislativo. En esa misma tesis se menciona las gestiones del arquitecto Tauber para que la atribución de formular los planes de estudio fuera de la Universidad y no de cada facultad.
En 2016, los aspirantes a cursar en la facultad de Medicina quedaron eximidos de aprobar un examen de ingreso. Desde entonces, la matrícula de primer año creció más de un 400 por ciento, sin que se adecuaran los recursos a la numerosa nueva matrícula. Según datos oficiales de la universidad, solo 13 de cada 100 estudiantes que ingresaron en 2018 lograron graduarse en el tiempo previsto de seis años, y el número total de egresados se mantuvo similar al de la etapa anterior. De los 5.344 alumnos que ingresaron en 2016, se graduaron 521.
Con una firma
Los conflictos continuaron cuando un grupo de aproximadamente 200 estudiantes reclamó realizar las prácticas profesionales obligatorias sin haber aprobado todas las materias. El caso llegó a la Justicia con el acompañamiento de la universidad y, tras diversas instancias, se reconoció ese derecho. Algunos de esos alumnos solicitaron luego la expedición de sus títulos sin haber rendido todos los exámenes finales. Ante ello, la decana se negó a firmarlos, pero sí lo hizo el rector, configurando un hecho excepcional: diplomas refrendados sin la firma del decano correspondiente.
En 2010, cuando Tauber fue elegido por primera vez rector, el Consejo Académico de la Facultad de ingeniería designó al ingeniero Marcos Actis. Desde entonces, y al amparo de normas que permiten al Estado contratar universidades sin licitación, la Universidad Nacional de La Plata celebró convenios de gran magnitud económica. En varios de ellos, la ejecución fue delegada a la Facultad de Ingeniería, que a su vez la transfirió a su fundación. Esta entidad, presidida por el decano de la facultad y con un directorio integrado mayoritariamente por docentes, se amparó en su carácter de derecho privado para negar información sobre sus ingresos hasta que una sentencia judicial ordenó su difusión.
Por las decisiones adoptadas recientemente por la Asamblea Universitaria y el Consejo Académico de la Facultad de Ingeniería, el arquitecto Tauber volvió a asumir como rector y el ingeniero Marcos Actis como decano, por lo tanto la organización estructural por la que se deriva los contratos a la fundación sigue vigente.
La continuidad en la conducción de la casa de altos estudios platense y, por lo tanto, de determinadas prácticas políticas y de administración económica se refleja también en la autorización para que un acto de una fracción del peronismo se haya llevado a cabo en el Aula Magna del Colegio Nacional. Se trata de un hecho sin antecedentes, que rompe con una tradición históricamente respetada: que la universidad puede pronunciarse sobre cuestiones sociales y económicas, pero sin identificarse con un partido político.
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EL ANTECEDENTE DE 2015: CUANDO LA UNLP RESPALDÓ LA CANDIDATURA DE SCIOLI
En noviembre de 2015, en la antesala del balotaje entre Daniel Scioli y Mauricio Macri, la Universidad Nacional de La Plata quedó en el centro de la escena política tras una serie de pronunciamientos de sus máximas autoridades que fueron leídos como un apoyo explícito al primero, por entonces candidato del oficialismo.
El episodio fue documentado en una nota publicada por La Política Online el 16 de noviembre de ese año, que detalló el clima de tensión dentro de la casa de estudios.
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