Colombia, una tierra esquiva para el Pincha

Esta será su undécima visita a suelo cafetero, donde consiguió una victoria, cuatro empates y cinco derrotas

Edición Impresa

Estudiantes espera confiado en Colombia el partido de esta noche ante Independiente Medellín (DIM) por la primera fecha del Grupo A de Copa Libertadores, en lo que será su undécima visita a tierras cafeteras, un suelo históricamente esquivo para el Pincha, donde apenas pudo festejar en una sola ocasión.

A lo largo de su rica historia internacional, el conjunto albirrojo recorrió buena parte del mapa colombiano, con paradas en ciudades como Cali, Medellín, Ibagué y Bogotá. En algunas de ellas jugó en más de una oportunidad, como es el caso de Medellín, la denominada “Ciudad de la eterna primavera”, a la que ya visitó en cuatro ocasiones, aunque siempre para enfrentar a Atlético Nacional. Es por eso que el duelo de mañana tendrá un condimento especial: será la primera vez que el León se mida ante Independiente Medellín en su propio territorio.

El historial general en Colombia no invita al optimismo. De las diez veces que cruzó la frontera para disputar encuentros oficiales, Estudiantes logró apenas un triunfo, además de sumar cuatro empates y sufrir cinco derrotas. Un registro que marca las dificultades que históricamente encontró el equipo platense cada vez que le tocó competir en ese contexto.

El único antecedente positivo se remonta a su primera excursión en suelo colombiano, nada menos que en la Copa Libertadores de 1968, en plena era dorada del club. En aquella ocasión, el equipo dirigido por Osvaldo Zubeldía derrotó 2-1 a Deportivo Cali por la fase de grupos, con goles de Carlos Salvador Bilardo y Juan Echecopar en el primer tiempo. Ese partido no solo quedó en la historia por el resultado, sino también por el contexto: fue el puntapié inicial de una campaña que terminaría con el Pincha levantando su primera Copa.

Aquel equipo formó con Alberto Poletti en el arco; Ramón Aguirre Suárez, Oscar Malbernat y Eduardo Manera en defensa; Raúl Madero, Bilardo y Carlos Pachamé en la mitad; Echecopar, Eduardo Flores, Fernando Lavezzi y Felipe Ribaudo. En el cierre de la primera mitad ingresó Néstor Togneri. Fue una muestra más del carácter y la identidad de aquel conjunto que marcaría una época.

Sin embargo, tras ese triunfo fundacional, a Estudiantes se le hizo cuesta arriba volver a imponerse en Colombia. En ese mismo 1968 rescató un empate sin goles ante Millonarios en Bogotá, pero con el correr de los años las visitas comenzaron a volverse cada vez más complejas.

En 1983, el Pincha regresó a Cali para enfrentar a América por las semifinales de la Libertadores. Allí consiguió un valioso empate en condición de visitante, resultado que luego capitalizaría en La Plata con una victoria por 2-0 que le permitió avanzar de fase. Aun así, el paso por Colombia volvió a dejar en evidencia lo difícil que resultaba sumar de a tres.

Hubo que esperar hasta la década del noventa para una nueva incursión, esta vez en el marco de la Supercopa Sudamericana. En 1993, Estudiantes cayó 1-0 ante Atlético Nacional por los cuartos de final, y en 1997 volvió a medirse ante el mismo rival, que nuevamente se impuso, en esa ocasión por 2-0. Dos visitas a Medellín con saldo negativo, en un escenario que comenzaba a transformarse en una piedra en el zapato.

DESPUÉS DE LOS 2000

Ya en el nuevo milenio, el León volvió a pisar suelo colombiano en reiteradas oportunidades, siempre por Copa Libertadores. En 2006 cayó 3-1 ante Independiente Santa Fe en Bogotá, en un partido donde Mariano Pavone había abierto el marcador para los dirigidos por Diego Simeone, pero no alcanzó para sostener la ventaja.

En la edición de 2011, Estudiantes sumó un nuevo empate, esta vez 1-1 frente a Deportes Tolima en Ibagué, con gol de Federico Fernández. Fue un punto que, si bien no cambió la tendencia, al menos permitió sumar en una plaza siempre complicada.

Uno de los golpes más duros llegaría en 2015, nuevamente ante Independiente Santa Fe, pero en instancia de octavos de final. Tras haber ganado 2-1 en La Plata, el equipo dirigido por Gabriel Milito no pudo sostener la ventaja y cayó 2-0 en Bogotá, quedando eliminado del certamen. Aquella noche dejó una marca negativa, no solo por la derrota, sino por la forma en que se escapó la clasificación.

Antes de ese cruce, también se había medido otra vez ante Atlético Nacional, logrando un empate 1-1 en el estadio Atanasio Girardot. Sin embargo, ese mismo escenario sería testigo de otra caída en 2017, cuando el Verdolaga goleó 4-1 a Estudiantes. Javier Iritier marcó el único tanto del conjunto platense en una noche para el olvido.

Con este recorrido, queda claro que Colombia ha sido históricamente un territorio adverso para Estudiantes. Más allá de algunos empates valiosos, la falta de triunfos marca una deuda pendiente que el equipo buscará saldar en esta nueva presentación.

Ahora, con un plantel renovado y la ilusión intacta, el Pincha intentará escribir una nueva página en su historia internacional. El desafío no será sencillo, pero el contexto invita a soñar con cortar una racha que ya lleva décadas. Porque si algo ha demostrado Estudiantes a lo largo de su historia, es que siempre está en condiciones de reinventarse, incluso en los escenarios más difíciles.

El único triunfo de Estudiantes en Colombia fue en la Libertadores 1968 ante Deportivo Cali

 

Estudiantes

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE