VIDEO. Pagó caro el costo físico tras la intoxicación: Carrillo, deslucido
Edición Impresa | 9 de Abril de 2026 | 05:29
El empate de Estudiantes frente a Independiente Medellín en Colombia dejó más que un resultado: expuso las secuelas físicas que afectaron al plantel en la previa del debut copero. La intoxicación sufrida por varios futbolistas (ver pág. 2) condicionó el rendimiento general y dejó en evidencia una merma tanto física como futbolística.
Uno de los casos más notorios fue el de Guido Carrillo, quien llegó al partido con fiebre y signos evidentes de desgaste. Aunque fue titular, su participación estuvo lejos de su nivel habitual: menor intensidad, dificultades en los duelos físicos y escasa incidencia ofensiva. Una situación similar atravesó Leandro González Pirez, también afectado por el cuadro gastrointestinal.
La decisión del cuerpo técnico de incluirlos desde el arranque respondió a la falta de alternativas y a la importancia del compromiso, pero el costo se reflejó en el funcionamiento colectivo. El equipo mostró menor ritmo, dificultades para sostener la presión y una notoria caída en el segundo tiempo.
Además, el impacto no fue únicamente individual sino también estructural: la merma física alteró los circuitos de juego, redujo la precisión en los últimos metros y limitó la capacidad de reacción en momentos clave del encuentro. Estudiantes, acostumbrado a imponer intensidad y orden táctico, se vio obligado a administrar energías, resignando protagonismo en varios pasajes del partido.
Puertas adentro, la preocupación se centró no solo en el origen del malestar —aún bajo análisis entre consumo de agua o alimentos previos— sino en cómo impactó en la preparación física del plantel. La falta de plenitud quedó expuesta en un partido donde Estudiantes compitió, pero sin la frescura ni la intensidad que lo caracterizan.
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