Lamine Yamal celebró su cumpleaños número 19 en la concentración de la selección de España durante el Mundial 2026 en Estados Unidos. El festejo tuvo lugar en la antesala del decisivo partido de semifinales contra Francia, que se jugará esta tarde.
Durante el entrenamiento en el histórico estadio Cotton Bowl, sus compañeros lo recibieron con el tradicional pasillo de collejas (”pamba”) en un ambiente lleno de risas.
Su compañero del FC Barcelona, Gavi, fue el encargado de llevarle el pastel de cumpleaños durante la comida del equipo.
Al momento de pedir sus deseos frente a todo el plantel, la joven estrella española fue muy clara y ambiciosa con sus objetivos: “Mi deseo obviamente es ganarle a Francia, que estemos todos juntos hasta el 19 de julio, fecha de la gran final y vamos por ello”.
Este festejo contrasta con el de sus 17 años en la Eurocopa 2024 (donde pidió ganarle a Inglaterra) y con la polémica fiesta privada de sus 18 años, mostrando ahora un perfil totalmente enfocado en el objetivo deportivo junto a la “Roja.
Detrás del futbolista hay una historia de superación familiar.
Nacido el 13 de julio del 2007 en Esplugues de Llobregat, es hijo de Mounir Nasraoui, de origen marroquí, y de Sheila Ebana, nacida en Guinea Ecuatorial.
Sus padres se separaron cuando él era un niño, aunque ambos siguieron muy presentes en su educación, alternando su infancia entre Mataró y Granollers.
De hecho, el ya famoso gesto con el que celebra muchos de sus goles, formando el número ”304” con las manos, hace referencia a los tres últimos dígitos del código postal del barrio de Rocafonda, donde creció y al que continúa mostrando un enorme apego.
Su nombre, “Lamine” y “Yamal”, fue elegido para agradecer a dos personas que ayudaron económicamente a la familia antes de su nacimiento.
Pese a la enorme exposición mediática, quienes le conocen destacan que sigue muy unido a su entorno de siempre.
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