Todos quieren un recuerdo de Lionel Messi. No importa el rival ni la camiseta a la que enfrenta. Y eso fue lo que sucedió después del partido ante Cabo Verde, en Miami.
El capitán de la Selección protagonizó un gesto con los futbolistas caboverdeanos que jamás olvidarán. Y fue luego de la agónica victoria que le permitió acceder a los octavos de final del Mundial.
En la zona mixta, y cuando la prensa aprovechó el momento para hacer notas con los protagonistas, varios jugadores del conjunto africano esperaron al capitán albiceleste para pedirle fotos y recuerdos.
El rosarino accedió a cada pedido y bromeó sobre lo ocurrido durante el partido: “Me pidieron la camiseta, todo… Adentro de la cancha, me cagan a patadas, ja”.
Fue incesante el desfile de los jugadores de Cabo Verde, que querían llevarse un recuerdo del mejor jugador de la historia.
Muchos, claro, optaron por acercarse al “10” y sacarse una foto y cruzar alguna que otra palabra.
Messi volvió a ser determinante para el equipo de Lionel Scaloni en el cruce por los 16avos de final.
Abrió el marcador con una definición exquisita por encima del arquero Vozinha, alcanzó los 20 goles en Copas del Mundo y además, envió los centros que terminaron en el tanto de Lisandro Martínez y en el gol en contra de Diney para sellar el triunfo argentino.
Tras el encuentro, el capitán destacó la importancia de la pelota parada: “Lo viene demostrando hace mucho esta Selección: compite y va a competir hasta el final. Hay que recalcar que tuvimos la importancia de la pelota parada, que por ahí no veníamos convirtiendo. Tenemos buenos cabeceadores y lo pudimos aprovechar al máximo para poder ganar un partido que se complicó de principio a fin”, afirmó.
También realizó una autocrítica por el desarrollo del encuentro: “Sabíamos que iba a ser un partido muy duro. No por algo este equipo no había perdido con España y Uruguay. Encontramos el primer gol, pero después perdimos la pelota, nos metimos atrás y no pudimos presionar bien”, analizó.
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