En la antesala del juicio por la muerte de Walter Armand que arrancó esta mañana, donde Felicitas Alvite, alias "La Toretto" de La Plata, está sentada en el banquillo de los acusados, la familia de la víctima expresó su gran dolor. En diálogo con EL DIA, Laura, hermana de Walter, lo dejó aclaro antes de ingresar a la sala de debate: "El dolor que vivimos todos los días hoy se siente más agudo".
La mujer dijo que "sabemos que va a ser difícil pero queremos creer en la justicia. Queremos que no haya más casos como este, ni que anden por la calle como si nada. Me quitó a mi hermana, se fue un hijo, un padre y un amigo. Tiene que haber justicia". En ese sentido confió en la investigación y destacó que "las cámaras deberían ser más que suficientes porque muestran la picada y la forma tan brutal con la que le quitó la vida mi hermano. Y están los chats. Por eso las cámaras hablan por sí solas y los chats no hacen más que demostrar todo lo que quiso encubrir. Todo está sobre la mesa y debería bastar".
A la hora de hablar de su hermano Walter lo recordó como una persona "maravillosa" y contó que "era la alegría de la casa. Era músico, muy de sus amigos y de sus hijos. La ausencia se siente".
El caso Armand que llevó a juicio a La Toretto
Como informó EL DIA, tras más de dos años de espera, Felicitas Alvite comenzó a ser juzgada en la sede de los tribunales penales de 8 entre 56 y 57 acusada por el delito de homicidio simple. El accidente de tránsito en el que murió Armand, que en ese momento tenía 35 años, ocurrió el 12 de abril de 2024. Lo cierto es que está en debate la gravedad de la imputación y se busca saber si se trató de un incidente vial porque la Justicia, al menos hasta esta instancia, entendió que hubo dolo criminal, que no se trató de un mero hecho imprudente o negligente. Y llegó a esa tesitura tras analizar la secuencia que terminó en el resultado muerte: exceso de velocidad y vulneración de señales lumínicas.
Así, la joven influencer enfrenta la posibilidad de recibir una pena de hasta 25 años de cárcel. Claro que habrá que esperar la decisión del Tribunal II para saber -a la luz de las pruebas ventiladas en el recinto- cuál será su postura final. Participarán los jueces Silvia Hoerr, Analía Carrillo y Claudio Bernard. También está en el banquillo de los acusados Valentina Velázquez, pero con una carga menor. Es simplemente por participar de la presunta picada, que sirvió de contexto para el impacto mortal ocurrido en la intersección de 13 y 532.
Las audiencias se extenderán hasta el 6 de noviembre y cada una dará comienzo a las 9. Se estima que durante el desarrollo del juicio declararán cerca de 100 testigos, previstos por la fiscalía, el particular damnificado y la defensa. El fiscal de juicio será Martín Chiorazzi, aunque para este debate habrá un co-fiscal. Por resolución de la Fiscalía General de Héctor Vogliolo, en esa función estará Mariano Sibuet. Como acusador privado seguirán Fernando Burlando, Fabián Améndola y Delfina Burlando, mientras que en la defensa de Alvite tampoco habrá cambios: Flavio Gliemmo, Santiago Irisarri y Luisina Gliemmo. Por su parte, a Velázquez la representará la letrada oficial Raquel Ponzinibio.
La resolución judicial que llevó a Alvite y a Velázquez a tribunales sostiene que “existen indicios suficientes para considerar que, el 12 de abril de 2024, alrededor de las 2 de la madrugada, Alvite conducía un Volkswagen Gol Trend, acompañada por otro sujeto y junto a un Peugeot negro conducido por Velázquez. Ambos vehículos circulaban a excesiva velocidad y de manera temeraria por el centro de La Plata”. Según la reconstrucción judicial, partieron desde Plaza Moreno, donde se detuvieron unos instantes y se colocaron a la par para presumiblemente coordinar el recorrido. Luego atravesaron distintas calles y avenidas a alta velocidad, eludiendo otros vehículos y cruzando varios semáforos en rojo.
Al llegar a avenida 13 y 532, después de atravesar en rojo la intersección, Alvite embistió con su automóvil la motocicleta Bajaj Boxer conducida por Rubén Walter Armand, quien cruzaba con el semáforo en verde y a una velocidad razonable. El impacto desplazó la moto 66,53 metros, mientras que el Gol dejó una huella de frenado de 103,5 metros. Armand sufrió graves lesiones y fue trasladado al hospital de Gonnet, donde falleció horas después. La autopsia determinó que murió por un shock traumático irreversible producto de lesiones graves en la cabeza, el tórax y el abdomen.
El juez consideró que la conducta de Alvite fue determinante para el desenlace y destacó que recorrió 3.000 metros en apenas 2 minutos y 10 segundos, a una velocidad promedio de 83 kilómetros por hora, atravesando seis semáforos en rojo en una zona céntrica con circulación de vehículos y peatones. Finalmente, sostuvo que la imputada se representó como probable la posibilidad de provocar una muerte y, aun así, continuó con su conducta, mostrando indiferencia frente al riesgo para la vida de terceros. Por ese motivo, mantuvo la calificación de homicidio simple con dolo eventual.
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