A plena luz del día, en una vivienda de 71 entre 6 y 7 y a apenas cuatro cuadras de la comisaría Octava, un jubilado de 76 años fue víctima de un violento asalto que volvió a poner en primer plano el temor por la inseguridad en los barrios de La Plata. Tres delincuentes irrumpieron en su casa, lo redujeron, lo llevaron hasta su habitación y lo ataron de manos y pies mientras revisaban la propiedad en busca de objetos de valor.
El ataque en las últimas horas cuando el hombre se encontraba solo en su domicilio. Según denunció ante la Policía, al salir de su habitación se encontró con uno de los asaltantes, que lo obligó a sentarse en un sillón. Mientras permanecía bajo control del primer delincuente, advirtió que había otros dos hombres dentro de la vivienda. Le ordenaron bajar la cabeza y no mirar, por lo que no pudo aportar características precisas de los otros sospechosos.
La situación se volvió todavía más angustiante cuando el delincuente que lo había abordado inicialmente lo trasladó hasta su dormitorio y lo ató primero de las manos y después de los pies. Mientras uno de los ladrones se quedó junto a él, los otros dos subieron a la planta alta para recorrer los ambientes y buscar pertenencias.
Según pudo saber EL DIA, los ladrones permanecieron cerca de una hora dentro de la propiedad. Recién alrededor de las 17:00 se retiraron, dejándolo atado y con la casa completamente revuelta.
Buscan cámaras en la cuadra
Una vez que logró liberarse, el jubilado descubrió el faltante de distintos objetos personales. Entre ellos, dos tablets, un teléfono celular, documentación, tarjetas bancarias, una alianza de oro, aros y otras piezas de bijouterie. También le sustrajeron una suma de dinero que guardaba en su casa, correspondiente a su jubilación, además de algunos dólares.
No se trata solamente de las pertenencias que perdió. Para una persona mayor, que vive de sus ingresos previsionales, el robo de ese dinero representa también la pérdida de recursos destinados a afrontar sus gastos cotidianos. A eso se suma la violencia de haber sido sorprendido dentro de su propia casa, reducido y atado por desconocidos.
El hombre no sufrió lesiones, según consta en la denuncia. Sin embargo, quedó imposibilitado de pedir ayuda durante el asalto: los delincuentes se llevaron su celular y, una vez que escaparon, tuvo que desatarse por sus propios medios. Un vecino le facilitó luego las imágenes de una cámara de seguridad de la cuadra, mientras que la víctima también indicó que cuenta con cámaras en su vivienda y que aportará las grabaciones a los investigadores.
La denuncia fue radicada en la comisaría Novena, que interviene en la investigación. Cabe mencionar que al cierre de esta edición no había detenidos.
Abuelos vulnerables
El caso vuelve a exponer una de las mayores preocupaciones que atraviesan distintos barrios platenses: la vulnerabilidad de los vecinos dentro de sus propias viviendas, incluso durante la tarde y en zonas cercanas a dependencias policiales. Ya no se trata únicamente de evitar caminar por una calle oscura o de estar atentos al regresar a casa. En este caso, tres hombres ingresaron a una propiedad habitada, sometieron a su dueño y permanecieron dentro durante casi una hora.
La cercanía con la comisaría Octava suma otro dato que inquieta: el asalto ocurrió a unas cuatro cuadras de esa dependencia y en pleno horario diurno.
Aunque las circunstancias del hecho deberán ser reconstruidas por los investigadores, el episodio vuelve a alimentar el temor de quienes sienten que ni siquiera dentro de sus hogares están a salvo.
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