En medio de la conmoción que generó el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, se conoció una carta escrita de puño y letra por la joven en el marco de una actividad escolar. El manuscrito, difundido por uno de sus profesores, permitió conocer aspectos de su vida cotidiana, sus gustos y los proyectos que imaginaba para el futuro.
El texto fue compartido por Ramiro, docente de música de la estudiante, y corresponde a un cuestionario que Agostina completó junto a sus compañeros durante una clase. Allí dejó plasmados sus intereses, sus deseos y las metas que esperaba alcanzar en los próximos años.
La adolescente cursaba tercer año del secundario en el IPEM 169 Rafael Escuti, en la ciudad de Córdoba. Según trascendió, la última vez que asistió a clases fue el pasado 8 de mayo.
Entre las respuestas que escribió, Agostina contó que una de sus metas a corto plazo era aprobar el año escolar. También reveló cuál era su gran sueño para el futuro: estudiar Psicología. Ese anhelo, que hoy adquiere un profundo significado para sus seres queridos, quedó registrado en la carta que volvió a poner en evidencia todos los proyectos que quedaron truncos por el crimen.
El documento también permitió conocer detalles de su personalidad y de las cosas que disfrutaba hacer. La joven expresó que le gustaba asistir a la escuela para compartir tiempo con sus amigas, leer cuentos y ver películas románticas y animadas. Además, señaló que tenía interés por la práctica de extensiones de pestañas, una actividad que realizaba con entusiasmo.
En el cuestionario también mencionó algunas de sus preferencias personales. Indicó que el asado era su comida favorita y que disfrutaba de distintas actividades recreativas vinculadas con la lectura, el cine y la vida escolar.
La difusión de la carta generó una fuerte repercusión en las redes sociales y entre quienes la conocieron, ya que permitió reconstruir una imagen más cercana de la adolescente. Las palabras escritas por Agostina reflejan las inquietudes y expectativas propias de una joven que comenzaba a proyectar su futuro.
Tras la confirmación de su muerte y el hallazgo de sus restos en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, compañeros, amigos y vecinos participaron de distintas muestras de dolor para despedirla. Frente a la vivienda donde residía junto a su madre, varios adolescentes recordaron a la joven y manifestaron su incredulidad ante el desenlace del caso.
Algunos compañeros evocaron además los días previos a su desaparición. Una amiga recordó que llegó a pensar que Agostina se había cambiado de escuela debido a sus reiteradas ausencias. Según relató, cuando se cruzó con ella en la calle le preguntó por qué ya no asistía a clases y la adolescente le respondió que atravesaba “muchos problemas”.
De acuerdo con información aportada por autoridades educativas, Agostina había ingresado a esa institución en septiembre de 2025 luego de un cambio de domicilio familiar. Durante su paso por la escuela cursó con normalidad y era considerada una alumna promedio.
La carta difundida en las últimas horas quedó como uno de los testimonios más conmovedores de la vida de la adolescente. En pocas líneas, Agostina dejó reflejados sus sueños, sus afectos y los objetivos que esperaba cumplir, proyectos que hoy son recordados con dolor por familiares, amigos y toda una comunidad que sigue conmocionada por el caso.
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