Un botín en dólares, euros y joyas, una vivienda completamente revuelta y una reja violentada. Un nuevo escruche volvió a encender las alarmas en la zona norte de La Plata, esta vez en City Bell, donde delincuentes aprovecharon que una casa estaba sin moradores para ingresar y llevarse una importante suma de dinero y objetos de valor. El hecho se suma a otros robos domiciliarios registrados en las últimas semanas y vuelve a poner sobre la mesa una pregunta inquietante: ¿hay bandas que merodean los barrios, estudian los movimientos de los vecinos y esperan el momento indicado para dar el golpe?
El último caso ocurrió en una propiedad de la calle 449, entre 21C y 21D. Cuando el dueño regresó, encontró un escenario de desorden generalizado: las pertenencias estaban desparramadas y prácticamente todos los ambientes habían sido revisados. La vivienda tiene dos plantas y los ladrones habrían recorrido distintos sectores en busca de elementos de valor.
Siempre en base a lo informado, entre lo sustraído, la víctima pudo constatar el faltante de dinero en efectivo en moneda extranjera, joyas de oro y plata y perfumes. El botín representa una suma importante, aunque el inventario todavía no estaba completo al momento de realizar la denuncia, debido al estado en que los delincuentes dejaron la casa.
Uno de los principales indicios sobre cómo ingresaron quedó a la vista en la planta alta. La reja de una ventana del baño de la habitación principal había sido violentada. Sin embargo, los investigadores también deberán analizar el sector posterior del terreno: allí, el tejido perimetral estaba cortado y habría funcionado como vía de acceso y escape.
La parte delantera de la propiedad cuenta con un paredón y un portón ciego, que impiden observar buena parte del interior desde la calle. En cambio, el fondo linda con una casa quinta que ocupa una manzana entera y que es utilizada como vivienda de fin de semana. Ese entorno podría resultar relevante para reconstruir los movimientos de los autores y establecer cómo llegaron hasta la propiedad sin ser advertidos.
En el lugar se previó la intervención de Policía Científica para relevar posibles rastros y avanzar con las pericias. También se buscará establecer si existen cámaras de seguridad particulares en las inmediaciones que hayan registrado movimientos sospechosos.
Una seguidilla que inquieta
El escruche de City Bell no aparece en un contexto aislado. En los últimos días, la zona norte de La Plata acumuló distintos episodios contra viviendas particulares, con modalidades que van desde ingresos cuando los moradores están ausentes hasta entraderas con las familias dentro de sus casas.
En Villa Castells, un robo millonario ocurrido recientemente dejó otra señal de alarma. Los delincuentes ingresaron a una vivienda de 9, entre 504 y 505, y escaparon con dinero y objetos de valor.
En City Bell también hubo episodios de extrema violencia. A fines de septiembre, cinco delincuentes encapuchados irrumpieron en una vivienda de la zona de 464, Camino Centenario y 13B, donde redujeron y ataron a dos jubilados para exigirles dinero y oro. El caso provocó preocupación entre los residentes, que salieron a reclamar mayor seguridad.
La reiteración de robos domiciliarios en la zona norte alimenta la sospecha de que podría haber delincuentes que recorren las calles, observan las propiedades y aprovechan las ausencias para entrar. Aunque no hay elementos que vinculen los hechos con una misma banda, las coincidencias en las modalidades serán analizadas por los investigadores. Mientras tanto, cada nuevo escruche reactiva la preocupación de los vecinos y los reclamos por mayor seguridad.
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