Este viernes, concluyó sin novedades el rastrillaje N.º43 realizado en el marco de la causa por la desaparición y homicidio de Miguel Bru, el estudiante de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP asesinado el 17 de agosto de 1993.
En esta ocasión, los trabajos se desplegaron en la localidad platense de Abasto, más precisamente en la zona de calle 212 entre 518 y 519. La delimitación del área surgió a raíz de un dato aportado de forma anónima, que señalaba los terrenos linderos a la casa donde residía Juan Carlos Suárez, exoficial de la Comisaría Novena de La Plata imputado por haber participado en la noche de las torturas e instrucción del delito.
El procedimiento, cuya primera etapa se había ejecutado en marzo, fue desarrollado por especialistas del Laboratorio de Investigación en Ciencias Forenses de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), con el apoyo de cuadrillas dedicadas al desmalezamiento y preparación de la masa terrena.
A pesar del resultado negativo de esta nueva inspección ocular y geológica, Rosa Schonfeld de Bru, madre del joven y presidenta de la Asociación Miguel Bru, volvió a reafirmar su compromiso inquebrantable para llegar a la verdad sobre el paradero de los restos de su hijo.
"No perderemos las esperanzas y confiamos que con el aumento de la recompensa, a 10 millones de pesos, y con la muerte de Justo José López, otras personas se puedan animar a declarar bajo reserva de identidad y ayudarnos a encontrar a Miguel", expresó la madre de Miguel.
Asimismo, el próximo lunes 17 se realizará una nueva vigilia frente a la Comisaría Novena de La Plata de 19 a 2, durante las mismas horas en las que la Policía Bonaerense lo ingresó para torturarlo hasta que lo sacó sin vida para desaparecerlo en 1993.
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