El brutal ataque contra el matrimonio de jubilados ocurrido en 5 bis entre 518 bis y 519 no hizo más que profundizar una sensación que desde hace años domina a los vecinos de Ringuelet: el miedo.
Durante una recorrida realizada por este diario, frentistas de la zona coincidieron en que los robos son constantes y que la violencia empleada por los delincuentes aumenta con el paso del tiempo. Aseguran que los hechos se repiten y que muchas familias modificaron sus hábitos por temor a convertirse en nuevas víctimas.
“Está terrible. Hace varios años que está muy peligroso. Cada dos o tres días nos enteramos de algún robo a dos o tres cuadras”, contó Carlos, quien además recordó que sufrió una entradera armada junto a su familia hace algunos años.
La preocupación no se limita a un solo sector. Según relataron vecinos, en la última semana se registraron episodios delictivos en distintos puntos del barrio, incluso en la zona de 519 bis y 9, alimentando una seguidilla que mantiene en vilo a los frentistas.
Celia, otra vecina, no pudo ocultar su tristeza por lo ocurrido. Todavía conmovida, lamentó no haber podido ayudar antes a la pareja cuando pidieron auxilio. “Da mucha impotencia”, resumió.
A la inseguridad se suman otros problemas que, según denuncian, favorecen el accionar de los delincuentes. En la cuadra donde ocurrió el ataque a los jubilados, varias luminarias no funcionan, dejando sectores completamente oscuros durante la noche.
SUSCRIBITE a esta promo especial