Este martes, comenzó la última semana del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. En esta oportunidad, los abogados defensores del psicólogo Carlos Díaz y de la psiquiatra Agustina Cosachov expusieron sus alegatos para justificar la inocencia de sus clientes.
El abogado de Díaz, Diego Olmedo, fue el primero en exponer ante los jueces y los fiscales de la causa. “Es imposible que que Carlos Díaz se haya representado la muerte. Pero lo dicen las pruebas, no lo digo yo”, señaló.
“Yo no me tengo que defender de cuestiones médicas, señores jueces. Yo me tengo que defender de qué es lo que hizo Díaz mientras estuvo a cargo de la salud desde el punto de vista de la adicción al alcohol y eventualmente a las drogas. De eso nos tenemos que defender. De eso fue la acusación inicial. En los lineamientos iniciales también se habló de plan criminal. El plan criminal no existió después de lo que vimos todo este tiempo”, argumentó más tarde.
Asimismo, Olmedo buscó desligar a su cliente de la muerte de Maradona: “No tuvo oportunidad por su especialidad y por el rol que cumplió en esa casa de impedirlo. Eso le excede mal que le pese a quien le pese. Él es psicólogo. La acusación no pudo identificar qué norma infringió el psicólogo, qué riesgo aumentó, si a partir de algún riesgo causado con él provocó la muerte de Maradona y tampoco se pudo acreditar qué pudo hacer para evitarlo”.
Luego de un cuarto intermedio, Vadim Mischanchuk tuvo la oportunidad de defender a Cosachov en el alegato final. “No es fácil participar en un juicio sobre la lamentablemente de una persona que, yo tengo 55 años, ha formado parte de mi vida. Y sin conocerlo personalmente. Entonces lo primero que tuve que hacer fue despojarme de todo lo emocional y centrarme en lo técnico. Y no fue fácil porque, señores jueces, en esta sala, para mí es un lugar sagrado”, inició.
“Quiero decir que de ninguna manera la doctora Cosachov fue improvisada. Cuando uno lee esta historia clínica, lejos de decir que fue improvisada, diría que fue obsesiva. Lo importante de este vínculo es que el paciente aceptó a Cosachov. Ella no conocía a nadie”, afirmó más tarde.
En ese sentido, criticó a la prepaga por haber enviado auxiliares de Enfermería para la atención de la salud del célebre futbolista en el barrio cerrado San Andrés, en vez de enviar a enfermeros, a la vez que apuntó contra la jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini, por prohibir el contacto de los enfermeros, el neurólogo y otros miembros del chat ‘Tigre’ con los médicos tratantes.
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