José tiene 33 años y hace apenas tres meses llegó desde Salta a La Plata con ganas de encontrar nuevas oportunidades, trabajar y empezar una nueva etapa de su vida. Desde hace aproximadamente un mes manejaba para una aplicación de viajes, una forma de ganarse la vida mientras se adaptaba a una ciudad que todavía conoce poco. Sin embargo, en la madrugada del viernes, un viaje que parecía ser uno más terminó convertido en una pesadilla: dos pasajeros lo amenazaron con un arma de fuego, lo despojaron de sus pertenencias y escaparon con el auto que utilizaba para trabajar. Después de quedar abandonado en la calle, tuvo que caminar durante varios minutos para conseguir ayuda.
Según pudo saber EL DIA, el violento episodio ocurrió cerca de la 1.30, cuando el conductor recibió un pedido que figuraba a nombre de “Fernanda”. El viaje comenzaba en la zona de 93 y 3 y tenía como destino las calles 608 y 115 A. Al llegar al punto de partida, vio salir de una precaria vivienda de madera a un hombre y una mujer. El primero le proporcionó el código para iniciar el recorrido y ambos subieron al vehículo.
El conductor puso el vehículo en marcha sin imaginar lo que ocurriría minutos después. Según su relato ante la Policía, avanzó por la calle 93 hacia la calle 1, tomó la avenida y luego continuó por 604 hasta llegar a la zona de 115 A. Fue allí donde la situación cambió de manera abrupta.
El hombre que viajaba como pasajero lo tomó del cuello, le apoyó un arma de fuego y le advirtió que estaba siendo asaltado, bajo amenazas para que no se resistiera. En cuestión de segundos, José pasó de estar trabajando a quedar sometido a la voluntad de sus agresores, sin margen para reaccionar. El delincuente le sacó las llaves del auto, detuvo la marcha y le exigió el celular que llevaba en el soporte del tablero. También le pidió las contraseñas de acceso, mientras la mujer permanecía en silencio.
Pero el ataque no terminó ahí. Antes de escapar, los asaltantes lo obligaron a bajar del vehículo y le quitaron hasta las zapatillas y la campera que llevaba puestas. Después, el hombre se sentó al volante y se alejó con el automóvil, dejando a la víctima sin su principal herramienta de trabajo y prácticamente sin nada.
En medio de la desesperación, José comenzó a caminar por la zona para intentar encontrar a alguien que pudiera ayudarlo. No tenía su teléfono ni sus pertenencias y se encontraba en un sector de la ciudad que todavía no conoce bien. Tras varios minutos, llegó a un comercio en las inmediaciones de 1 y 93, donde finalmente dieron aviso al 911. Poco después arribó un móvil policial que lo trasladó al destacamento de Barrio Aeropuerto para radicar la denuncia.
Además del vehículo, los delincuentes le sustrajeron el celular, la billetera con su documentación y dinero en efectivo que llevaba consigo. El episodio no dejó solamente una pérdida material: según el relato del conductor, la amenaza con un arma y la violencia con la que fue reducido lo dejaron expuesto a una situación de extrema vulnerabilidad.
La investigación deberá avanzar para identificar a los dos sospechosos. José manifestó que podría reconocerlos si volviera a verlos, un dato que puede resultar relevante para las actuaciones judiciales. Por el momento, no se informó sobre personas detenidas ni sobre la recuperación del auto.
El caso vuelve a poner el foco sobre una modalidad que genera preocupación entre quienes trabajan al volante: delincuentes que solicitan viajes mediante aplicaciones y aprovechan el recorrido para atacar a los conductores. En este episodio, la violencia no se limitó al robo del vehículo: también fue amenazado con un arma y despojado de sus pertenencias antes de quedar abandonado en la calle.
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