Transportistas y fleteros autoconvocados se manifestaron este lunes frente a la Gobernación bonaerense para rechazar los cambios en el sistema de otorgamiento de licencias profesionales para conductores de cargas y pasajeros interjurisdiccionales. Denuncian un fuerte incremento en los costos, la centralización de los trámites y las dificultades que enfrentan para poder continuar trabajando.
Los manifestantes aseguraron que el valor de la licencia pasó de alrededor de $40.000 a $300.000, además de incorporar nuevos requisitos que obligan a trasladarse a otras ciudades para realizar exámenes psicofísicos y capacitaciones. Advirtieron además que la situación afecta no solo a los fleteros, sino también a todos los conductores de transporte de cargas y pasajeros que requieren este tipo de habilitación para desarrollar su actividad.
En diálogo con El Día, Fernando, uno de los fleteros que participó de la protesta, explicó que el reclamo surgió de manera independiente. "Nosotros somos fleteros autoconvocados, no tenemos ninguna bandera política ni nadie que nos represente. Lo que estamos haciendo es un reclamo porque nos parece muy injusto que nos hayan cambiado las reglas de juego", sostuvo.
Según explicó, anteriormente la renovación de la licencia se realizaba en cada municipio, mientras que ahora el procedimiento se volvió mucho más complejo. "Hoy vas al municipio que te corresponde y te dicen que tenés que hacer el psicofísico. Vos pensás que lo vas a hacer ahí, pero es mentira. En nuestro caso tenemos que hacer 100 kilómetros hasta Escobar para el psicofísico, después otros 100 kilómetros para hacer el curso y recién después volver al municipio para terminar el trámite. Perdemos tres días de trabajo y el costo pasó de 40.000 a 300.000 pesos", detalló.
El transportista aseguró que el impacto económico no termina allí. "No solo tenemos que pagar los 300.000 pesos de la licencia, también las multas que puedan aparecer y los días que dejamos de trabajar. En algunos casos hacer el registro supera el millón de pesos", afirmó.
Los fleteros también cuestionan que la vigencia de la licencia se haya reducido. Mientras antes tenía una duración de cinco años, ahora debe renovarse cada dos años hasta los 45 años y luego anualmente. "Esto es simplemente para poder trabajar. Hoy tenemos muy poco trabajo porque muchas empresas cerraron o redujeron personal. A eso se suman todos estos costos y cada vez se nos hace más difícil seguir adelante", remarcó.
Además, enumeró otros gastos que afectan al sector, como la Verificación Técnica Vehicular y las homologaciones. "Hoy hacer una VTV cuesta alrededor de 300.000 pesos y muchos de nuestros camiones son viejos, por lo que hay que repetirla cada seis meses. Si le hiciste alguna modificación al vehículo para mejorarlo, también tenés que pagar una homologación que ronda los 400.000 pesos. Para estar en condiciones de trabajar tenemos que invertir el equivalente a dos meses de ingresos, o más", explicó.
Sostienen que el principal problema es la centralización del sistema, ya que consideran que todos los trámites podrían realizarse en cada distrito. "Lo que más bronca da es que no te brindan el servicio en tu municipio. Si el trámite costara un poco más pero pudiera hacerse en el hospital local y resolverse en el día, sería distinto. Hoy nos obligan a recorrer cientos de kilómetros y perder jornadas completas de trabajo", expresó.
Durante la protesta, los transportistas reclamaron que se revierta el esquema actual y que las licencias profesionales vuelvan a tramitarse en los municipios, con costos accesibles y sin la necesidad de trasladarse largas distancias para cumplir con los requisitos exigidos.
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