El Gobierno nacional oficializó una ampliación del esquema de reducción de retenciones a las exportaciones agropecuarias e industriales. La medida fue presentada en una conferencia de prensa encabezada por el ministro de Economía Luis Caputo junto al secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta.
Según detallaron los funcionarios, la baja alcanzará no solo al trigo y la cebada —como había anticipado Milei en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires— sino también a la soja, el maíz, el sorgo y el girasol. El esquema será progresivo y tendrá distintas velocidades según el cultivo.
En el caso del trigo y la cebada, las retenciones bajarán de 7,5% a 5,5% desde junio de 2026. Para la soja, actualmente gravada con una alícuota del 24%, el cronograma comenzará en enero de 2027 con reducciones mensuales hasta llegar al 21% a fines de ese año y alcanzar el 15% en diciembre de 2028.
El maíz y el sorgo, que hoy tributan 8,5%, tendrán rebajas trimestrales hasta ubicarse en 5,5% hacia fines de 2028. En tanto, el girasol pasará progresivamente del 4,5% actual al 3%. También se contempló una reducción proporcional para subproductos agroindustriales como harina y aceite de soja, dos de los complejos exportadores más importantes del país.
“Una relación de confianza con el campo”
Durante la conferencia, Caputo buscó despejar dudas sobre la aplicación del plan y aseguró que las rebajas no dependerán de la evolución futura de la recaudación fiscal, como había sugerido Milei en su anuncio inicial.
“La relación con el campo es una relación de confianza. Estos anuncios son fijos, programados. Lo que hemos anunciado ahora es efectivamente lo que vamos a hacer”, afirmó el ministro.
El funcionario sostuvo además que el objetivo final del Gobierno es avanzar hacia la eliminación total de las retenciones, aunque aclaró que ese proceso requerirá tiempo y dependerá de la consolidación del equilibrio fiscal y del crecimiento de la economía.
Por su parte, Iraeta explicó que la decisión de acelerar el alivio tributario estuvo vinculada al fuerte incremento en el costo de los insumos, especialmente fertilizantes y productos derivados del petróleo afectados por el conflicto en Medio Oriente. “El costo de los insumos explotó en términos de precios. La idea era aliviar esa suba”, señaló.
El secretario de Agricultura también remarcó que el cronograma busca evitar comportamientos especulativos en el mercado de granos y dar previsibilidad a los productores al momento de planificar ventas y exportaciones.
Beneficios para sectores industriales
La presentación oficial también incluyó una ampliación del beneficio para sectores industriales exportadores. Según explicó el Gobierno, la reducción alcanzará a la industria automotriz, petroquímica, química, del caucho y maquinaria, entre otras actividades.
En estos casos, las retenciones se reducirán en forma progresiva desde julio de 2026 hasta junio de 2027, cuando quedarán eliminadas por completo. El esquema incluye también a los cuatriciclos dentro del sector automotor.
Pablo Lavigne sostuvo que la carga impositiva actual afecta la competitividad internacional de las exportaciones argentinas. “Ese es el margen que tiene una camioneta cuando se exporta a mercados donde compite con los chinos, con los americanos y con los mexicanos”, argumentó el funcionario.
El Gobierno considera que la reducción de costos tributarios permitirá fortalecer la inserción internacional de las empresas argentinas y mejorar la capacidad exportadora de sectores industriales que vienen mostrando crecimiento en los últimos meses.
Impacto fiscal y señales a las provincias
El Ministerio de Economía estimó que el costo fiscal inicial será relativamente bajo durante 2026, aunque crecerá de manera gradual con la implementación completa del esquema. Según las proyecciones oficiales, el impacto superará los 1.200 millones de dólares en 2028.
Caputo aseguró que la medida no comprometerá la meta de superávit acordada con el FMI y descartó la necesidad de aplicar nuevos ajustes para compensar la pérdida de ingresos. “Vemos que la recaudación ya está dando señales de crecimiento”, afirmó.
Además, el ministro convocó a gobernadores y municipios a avanzar en una reducción de impuestos provinciales y tasas locales, al considerar que la baja de retenciones puede ampliar la actividad económica y aumentar la recaudación de tributos coparticipables.
En ese sentido, sostuvo que una mayor rentabilidad para las empresas exportadoras podría traducirse en más inversión, producción y empleo, con impacto positivo en las economías regionales y en la recaudación que se distribuye entre las provincias.
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