La firma de servicios petroleros SLB informó este sábado que no participará de proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas ni en los espacios marítimos circundantes, tras los anuncios realizados el jueves por el presidente Javier Milei y la posterior publicación del Decreto 868/2026 en el Boletín Oficial.
“SLB, en atención a lo establecido por Decreto 868/26 del Poder Ejecutivo Nacional, informa que no está participando ni tiene previsto participar en procesos de licitación que tengan por objeto la prestación de servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas, así como en los espacios marítimos circundantes. En este sentido, SLB reafirma su compromiso con el cumplimiento de las normas vigentes”, indicó la compañía a través de un comunicado difundido por Schlumberger Argentina S.A.
La decisión de la multinacional —con operaciones en más de un centenar de países y una marcada presencia en la actividad hidrocarburífera local— se alinea con las restricciones fijadas por la normativa nacional, que agiliza los mecanismos punitivos de la Ley 26.659. Dicha legislación prohíbe la participación directa o indirecta en tareas de exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin la autorización del país, e inhibe además la concreción de operaciones financieras, técnicas, logísticas y comerciales asociadas a esas labores.
El posicionamiento de SLB contrasta con la postura asumida por las empresas involucradas en el proyecto Sea Lion. Tanto la israelí Navitas Petroleum como la británica Rockhopper Exploration ratificaron que continuarán adelante con su cronograma de trabajo pese a las sanciones impulsadas por la administración central, que ya abrió un sumario contra 45 actores corporativos y particulares para determinar posibles violaciones a la normativa soberana, un universo que incluye tanto a los operadores directos como a sus prestadores de servicios y accionistas.
En paralelo, la trama en torno a la infraestructura petrolera dejó al descubierto cruces comerciales que involucran a firmas proveedoras con contratos en el ámbito continental argentino, tal como ocurrió con la neerlandesa Bluewater Energy Services —vinculada a los convenios de exportación del yacimiento Vaca Muerta Sur—, en un escenario donde las grandes corporaciones del sector globales evalúan el peso de sus operaciones locales frente a los lineamientos regulatorios establecidos por el Gobierno.
Para SLB, el mercado local representa un terreno de fuerte interacción con la actividad no convencional. Meses atrás, la compañía y YPF sellaron una alianza estratégica orientada a la capacitación de personal técnico en el marco del Instituto Vaca Muerta, un entendimiento formalizado tras las gestiones compartidas por la cúpula directiva de la firma tecnológica y la petrolera estatal en la zona de Loma Campana.
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