El hincha, los dirigentes y los jugadores de Estudiantes están enfurecidos por el arbitraje de Hernán Mastrángelo, que se superó a sí mismo en su trabajo en el partido del sábado contra Instituto. Dejó mucho que desear al punto que la mirada nacional reconoció que había ignorado un par de penales en favor del Pincha y que había dejado jugar muy fuerte a los cordobeses, algo que sucedió a lo largo del Clausura.
Ahora bien, más allá de las críticas y las quejas del Pincha por arbitrajes que claramente lo vienen perjudicando en el segundo semestre, en coincidencia con el enfrentamiento entre Juan Sebastián Verón y Claudio Tapia, hay mucho nerviosismo en el plantel que se está trasladando al campo de juego. El sábado por ejemplo no pudo estar presente Alexander Medina en el banco de suplentes por haber sido expulsado por tercera vez en el torneo. Demasiado.
La necesidad es de bajar los decibeles de manera urgente y que las peleas políticas no alteren la tranquilidad del equipo más allá de sentirse perjudicado partido tras partido. Los puntos más visibles fueron contra Rosario Central en Santiago del Estero, en el mismo estadio una semana después contra Central Córdoba, en el partido de cuartos de final ante Barracas Central y claramente el sábado contra Instituto cuando Mastrángelo jugó con dos reglamentos en su mano.
Ahora Estudiantes debe recuperar su tranquilidad, primero para buscar un buen resultado contra Talleres para asegurar su clasificación a la Copa Sudamericana por tabla Anual (de mínima va a necesitar un empate para no ser superado por Barracas Central). Luego lo esperará Independiente Rivadavia de Mendoza en la Supercopa Argentina en Córdoba a jugarse el jueves 12 de noviembre, una vez que se realice la visita del Papa León XIV a la Argentina. Y por último, el plato principal, la final de la Copa Libertadores de América contra Palmeiras en el estadio Centenario, el partido que podría poner en juego todo el año futbolístico: allí se jugaría la clasificación a todo o a nada.
Entonces a partir de hoy la propuesta intentar calmarse. Respirar profundo antes de molestarse por el arbitraje, aunque sea tendencioso. El equipo debe recuperar su concentración total y si puede asegurarse una copa para el año que viene mejor, pero la apuesta es ambiciosa: si gana la Libertadores tendrá todo tipo de ganancia.
AGRESIÓN A MORENA BELTRÁN
Durante la transmisión se pudo escuchar a la periodista Morena Beltrán quejarse de que los hinchas la estaban insultando y que no iba a tolerar la falta de respeto. Ayer dijo que “había gente en la puerta de la cabina que le dijo la c... de tu madre”.
El video en redes tuvo mucha repercusión y lo único que hizo fue poner arriba de la mesa la violencia que se vive en el fútbol argentino cada vez que la prensa tiene que trabajar como visitante y mucho más en este presente de dudas, sospechas y denuncias. De todos modos no está claro qué le sucedió porque nadie ingresó en su cabina ni se produjo agresión alguna. La seguridad del estadio constató que no hubo presencia externa en la zona de cabinas y la “agresión” que denunció fueron insultos desde la platea.
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