Hay recetas que se ganan un lugar en el recetario familiar por una razón: funcionan siempre. La torta 1234 de chocolate pertenece a ese grupo. Su nombre revela buena parte del secreto, ya que las cantidades siguen una fórmula muy sencilla y no hace falta sacar la balanza para prepararla.
El punto de partida es un pote de yogur, crema o, incluso, la misma medida de leche. Ese recipiente se convierte en la unidad para calcular el resto de los ingredientes: un pote de lácteo, dos de azúcar, tres de harina y cuatro huevos.
El cacao amargo transforma la preparación original en un bizcochuelo de chocolate de color profundo, aroma irresistible y sabor equilibrado. El resultado es una miga tierna y esponjosa que funciona muy bien tanto para acompañar un café como para rellenar, cubrir y decorar.
INGREDIENTES
❑ 1 pote de yogur natural, leche o crema
❑ 2 potes de azúcar
❑ 3 potes de harina leudante, retirando dos cucharadas
❑ 4 huevos
❑ 2 cucharadas de cacao amargo
❑ Esencia de vainilla, a gusto
PASO A PASO
1 Colocar los huevos y el azúcar en un bowl amplio. Batir durante unos minutos, hasta obtener una preparación más clara, aireada y espumosa. Este primer paso es importante para conseguir una torta liviana y de buen volumen.
2 Agregar el yogur, la crema o la leche, según la opción elegida. Perfumar con unas gotas de esencia de vainilla y mezclar suavemente hasta integrar.
3 En otro recipiente, tamizar la harina leudante junto con el cacao amargo. El tamizado ayuda a evitar grumos y permite que los ingredientes secos se distribuyan de manera uniforme en toda la masa.
4 Incorporar los secos en dos tandas. Mezclar con espátula y movimientos envolventes, desde abajo hacia arriba, procurando conservar el aire obtenido durante el batido de los huevos.
EL SECRETO DE UNA COCCIÓN PAREJA
5 Volcar la preparación en un molde previamente enmantecado y enharinado. Si se utiliza un molde de silicona apto para horno, este paso puede omitirse.
6 Llevar a un horno precalentado a 160 °C durante aproximadamente 45 minutos. Como cada horno puede variar, conviene comprobar la cocción introduciendo un palillo en el centro: si sale limpio y sin restos de masa húmeda, la torta está lista.
7 Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de desmoldar. Una vez fría, puede servirse tal cual, espolvoreada con azúcar impalpable o convertirse en la base de una torta mucho más golosa.
CÓMO DARLE UN TOQUE TODAVÍA MÁS TENTADOR
La receta admite muchas variantes. Se pueden incorporar chips de chocolate, nueces, almendras o avellanas antes de llevarla al horno. También combina muy bien con frutas frescas, especialmente frutillas y frutos rojos.
Para intensificar su costado chocolatoso, una ganache de chocolate negro es el acompañamiento perfecto. Otra posibilidad es cortar el bizcochuelo por la mitad y rellenarlo con dulce de leche, crema o una mezcla de ambos.
Y para disfrutarla en su versión más simple, alcanza con cortarla en porciones generosas y acompañarla con café, té o un vaso de leche: una torta casera, húmeda y chocolatosa que demuestra que no hace falta complicarse para conseguir una gran merienda.
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