La Toyota Hilux que permaneció varada durante casi un mes en la Pampa del Leoncito, San Juan, finalmente fue retirada del área protegida. El operativo se realizó el viernes pasado con autorización judicial y bajo la supervisión de Gendarmería, la Policía provincial y personal de Ambiente. La camioneta había ingresado el 8 de agosto por un sector no autorizado y terminó empantanada en la planicie de Barreal Blanco. Para sacarla fue necesario diseñar una maniobra especial, debido a la fragilidad del terreno, formado por arcilla y limo.
El retiro fue autorizado por el Juzgado de Paz Letrado de Calingasta, a cargo de Andrés Troche, quien estableció las condiciones en que debía realizarse la extracción y dispuso que los organismos intervinientes dejaran constancia de todo lo ocurrido mediante un acta.
La espera para retirar el vehículo tuvo una razón concreta: evitar que la maniobra provocara nuevos daños. Cuando la Hilux quedó atrapada, sus ocupantes habían intentado liberarla por sus propios medios. Para hacerlo sacaron una moto de la caja y utilizaron una escalera metálica como rampa. La estrategia no funcionó y, según las autoridades, terminó generando nuevas alteraciones en la superficie. Por eso, el posterior rescate quedó sujeto a condiciones especiales y a la intervención de especialistas.
UN DAÑO QUE PERDURA
La salida de la camioneta, sin embargo, no significa que el problema haya terminado. El paso del vehículo afectó unos 280 metros cuadrados de superficie de la Pampa del Leoncito. Sus huellas rompieron la costra superficial y desplazaron sedimentos.
La particular fragilidad del terreno convierte esas marcas en una huella que puede permanecer durante muchísimo tiempo. Especialistas de la Universidad Nacional de San Juan estimaron que las huellas producidas por la tracción de la camioneta podrían demorar cerca de un siglo en revertirse. La estimación de la Justicia es algo menor, aunque igualmente impactante: la recuperación natural de la superficie afectada podría demandar entre 50 y 80 años.
Además del retiro del vehículo, la Justicia sancionó al conductor, Agustín Añó, y a su acompañante, Pablo Andrés Abraham, por el ingreso al área protegida y las maniobras realizadas luego de que la camioneta quedara atrapada.La multa fijada para cada uno equivale a 16 sueldos correspondientes al escalafón administrativo mínimo de la administración pública provincial. En términos económicos, la sanción representa $4,3 millones por persona y alcanza un total de $8,6 millones.
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