La desidia en el mantenimiento de la vía pública vuelve a poner en jaque la tranquilidad de los vecinos del centro platense. En esta oportunidad, la alarma se encendió en la zona de calle 53 entre 15 y 16, donde un enorme pozo repleto de agua genera serias complicaciones en el tránsito y mantiene en vilo a los comerciantes y habitantes de la zona por el riesgo eléctrico latente.
Según explicaron los propios damnificados, el pozo no se originó por el desgaste natural del pavimento, sino que es el remanente de una obra inconclusa. “El cráter se generó por un mal arreglo de ABSA”, denunciaron con indignación, apuntando directamente contra la empresa prestataria de agua por romper la calzada y retirarse del lugar sin realizar el bacheo correspondiente.
Lo que comenzó como una intervención técnica se transformó, con el correr de las semanas, en un peligro constante debido al tiempo que lleva abandonado el pozo. “El cráter está hace dos meses por lo menos”, graficó uno de los vecinos de la cuadra, evidenciando el malestar colectivo ante la falta de respuestas de las cuadrillas operativas.
La mayor preocupación de la barriada radica en el impacto colateral que esta filtración constante pueda tener sobre las instalaciones subterráneas de otros servicios públicos, especialmente el eléctrico. El temor no es infundado: la zona ya cuenta con antecedentes recientes de gravedad debido a situaciones idénticas. “Por algo similar quedó toda la cuadra sin luz”, advirtió con preocupación otro de los frentistas, recordando el dolor de cabeza que significó convivir con un apagón prolongado por culpa de las filtraciones que afectaron el cableado bajo tierra.
Ante el peligro de que la historia se repita, quienes viven y trabajan en la intersección de 53 y 15 exigen la inmediata intervención para que se proceda al desagote, sellado y repavimentación de la esquina, antes de que el agua provoque un nuevo colapso en los servicios del barrio.
SUSCRIBITE a esta promo especial