Julieta Prandi

Con sólo 20 años, Julieta Prandi se ha convertido en la chica que provoca los desvelos de Guillermo Francella en la piel de Don Arturo, aunque en la ficción, la hermosa July acaba de cumplir 18 años.
Su belleza se hizo notar por primera vez en la tapa de una conocida revista luciendo los denominados hot-jeans que las más desinhibidas se atrevieron a usar en las playas de Punta del Este durante el verano pasado.
Después vinieron las fotos que la mostraron haciendo topless en una playa privada, "desacierto" del cual se confesó arrepentida.
Hoy ha dejado atrás esa imagen audaz y osada para dar lugar a la niña inocente, de ojos claros, que seduce todos los miércoles a Don Arturo en "Poné a Francella", con un doble juego que oscila entre una ingenuidad desinhibida y una tímida provocación.

¿Cómo llegás a la televisión?
"Fue todo muy rápido, tipo paracaídas. Yo hacía promociones, un día me convocaron para hacer una campaña de ropa deportiva y los fotógrafos se coparon conmigo, entonces le mandaron las fotos a Ricardo (Piñeyro). El me llamó y me pidió que dejara las promociones, que empezara a hacer fotos para probar. Al principio fue duro, porque es mucha inversión: tenés que ir a castings, de acá para allá y no sabés qué va a pasar. Estaba estudiando Ciencias de la Comunicación en la UBA, entonces me bancaba mis estudios y aportaba en mi casa. Pero bueno, me arriesgué, me fue bien y, en febrero, cuando vuelvo de mis vacaciones, me entero de que en la producción de Francella estaban interesados en hacer un casting conmigo para un programa nuevo".

¿Te sorprendió la propuesta?
"¡Sí! Lo primero que pensé es que se habían confundido de chica, porque yo nunca en mi vida estudié teatro. Pero en la agencia me dijeron 'necesitamos que vayas al casting, acá tenés la letra'. Yo les dije '¡voy a hacer el ridículo, nunca en mi vida actué!', pero al final fui. Cuando llegué estaban todas chicas que se sabían la letra de memoria, que habían hecho teatro, comerciales, me moría de miedo. Me hicieron pasar, estaban Francella, el productor, el coproductor, un montón de gente, todos sentados en una mesa larga, tipo mesa de examen. Cuando entré los miré y les dije 'se me acaba de ir la letra', porque me olvidé de todo en ese momento".

¿Por qué creés que tu personaje despierta tantos ratones?
"Yo creo que no pasa por la belleza sino más bien por el hecho de que a todo ser humano le atrae lo prohibido. Y esto no sólo sucede con las personas sino en cualquier aspecto de la vida: todo lo que se presenta como inalcanzable es más codiciado. Yo creo que pasa por ahí y, obviamente, por esa fantasía que tienen los hombres con las colegialas en uniforme que les encantan".
Ahora la nena cumplió 18 años y está latente la posibilidad de la concreción sexual. ¿Qué va a pasar?
"No creo que el personaje llegue a concretar nada, sí es cierto que ahora se crea esa ilusión en el espectador de ver hasta dónde va a llegar el personaje. La historia siempre tiene que estar al borde pero nunca traspasar esa barrera, porque si no se perdería la esencia".
Tu personaje creció mucho en pocos meses, ¿y vos personalmente?
"Sí, crecí mucho también. En las primeras grabaciones yo estaba tartamuda. Ahora siento que estoy más desinhibida, que si me equivoco, bueno, me equivoco y se corrige. Antes estaba muy a la expectativa del 'qué dirán' dentro del set. Y pensaba 'uy, ahora Francella que es un super actor me va a tratar de pendeja tonta', y no, al contrario, me ayudó muchísimo con consejos o marcaciones que fueron haciendo crecer al personaje y que ya las adopté. Ahora ya no hace falta que él me diga 'hacé una pausa y mirame'. Además, estoy estudiando teatro con Germán Krauss".

¿Por qué no te gusta el teatro de revistas?
"Porque no me veo, no lo haría ni hoy ni nunca. A mí me dijeron 'bueno, pero pensalo para más adelante', y no, no me gusta. Divina la que baje por la escalera con las plumas, pero yo no voy a bajar por ahí, no va conmigo".
Pero te pusiste los hot-jeans...
"Me puse los hot-jeans cuando empecé. Eso me sirvió muchísimo, pero hoy en día esas cosas no las hago más. Trato de cuidar mucho mi imagen, si hago desfiles no paso ni ropa interior, ni bikinis, ni transparencias. Ya no es necesario que me saque una prenda ni que me ponga con la manito así (cubriéndose el pecho) para seguir trabajando".
Además, supongo que habrá alguna cláusula en tu contrato al respecto...
"Sí, tengo muchas cláusulas en los contratos, sobre todo con Telefé que no puedo hacer ni desnudos, ni usar transparencias. Igualmente, aunque ahora me dijeran de hacer un desnudo, no lo haría. El único topless que hice en mi vida lo pagué caro porque me lo sacaron en una revista y mi papá estuvo dos semanas sin hablarme, lo cual me dolió más que cualquier otro comentario de la prensa. Sufrí mucho, así que no más topless ni nada por el estilo".

¿Dejaste la facultad?
"Dejé, pero mi idea es retomarla. Tampoco me quiero dedicar a esto toda mi vida. Yo escribo poemas desde chica y me quiero poner a estudiar Letras. Por ahí lo hago el año que viene".

¿Desde cuándo escribís poemas?
"Desde los 12 años. Y creo que es una de las cosas que mejor me sale, porque tal vez me expreso mejor escribiendo que hablando".

¿Cuando decís que no querés toda tu vida hacer 'esto' te referís al modelaje o a la actuación?
"A las dos cosas, al mundo de la fama".

¿No te gusta la fama?
"Es un poco pesada, yo me tuve que acostumbrar en un año de ser una chica del anonimato a pasar a ser hiper conocida. Al principio te gusta, pero después decís 'quiero estar sola o quiero estar con mi pareja tranquila sin que nadie me venga a molestar ni a decirme nada'. Porque cuando salís a la calle es como que estás siempre en la mira del ojo clínico que te está observando y que te va a juzgar siempre. Es como que nunca estás vos sola: sos vos y la cámara. Y eso no me gusta. Igual, trabajar en la tele me gusta, pero quiero formar mi familia. No voy a poder hacer esto toda mi vida, tal vez siga uno o dos años más".

¿Cuál es tu sueño para el futuro? ¿Cómo te ves?
"Me veo estudiando Letras, con mi familia, ya casada y con hijos, con mis perros y escribiendo. Me veo escribiendo en una casa mirando al jardín".

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE