Futuro incierto para Gran Bretaña tras la salida de la Unión Europea

La “independencia” de Europa genera mucha incertidumbre

Nadie sabe qué viene ahora. Los partidarios de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea sostienen que con esta decisión el Reino Unido se sacará un corset que ha trabado su crecimiento. Del lado opuesto, sostienen que las consecuencias pueden ser muy negativas.

Un dato es cierto: Gran Bretaña ha quedado muy dividida tras el referéndum. La salida de la Unión (conocida como Brexit) se impuso por el 51,9% contra el 48,1% que votó por la permanencia.

A partir de ahora, Gran Bretaña empieza a transitar un camino desconocido. La primera consecuencia fue la renuncia del primer ministro David Cameron.

NORTE Y SUR

Los analistas marcan que Gran Bretaña está cortada por la mitad entre el norte pro europeo y el sur profundamente anti europeo.

Y la decisión de retirarse de la Unión Europea remarca la vigencia de los nacionalismos de las diferentes regiones que lo integran, al tiempo que abre un peligroso antecedente para un continente que se muestra muy decepcionado con sus sectores políticos. Se revive una concepción histórica que vincula la idea de desarrollo económico con políticas que establecen fracturas y políticas de aislacionismo con sus vecinos europeos y la centralización de sus negocios con sus ex colonias, situación última que ahora aparece muy problemática.

La nueva ruptura con la UE se da en medio de un fuerte proceso de dependencia del sector financiero de la economía del Reino Unido que, con sus 2.679 billones de dólares estadounidenses de Producto Bruto Interno (PBI), lo sitúan como la décima economía mundial.

El 79,6% de ese PBI corresponde a servicios y sólo 19,7% a la industria, con un crecimiento del 1,8% que lo sitúa en el 121 lugar en el mundo y da trabajo al 15,2% de los asalariados a nivel global quiénes, en un altísimo porcentaje, son oriundos de los países periféricos de la UE que hasta ahora circulaban libremente.

EL FACTOR DESEMPLEO

Romper esa posibilidad para el ingreso de inmigrantes, al estilo del reclamo de Donald Trump en los Estados Unidos, es una de las cuestiones motorizantes de la población cuyo desempleo alcanza al 5,4% y que se hace sentir más, precisamente, en Inglaterra y Gales, donde triunfó el Brexit, mientras en Escocia e Irlanda, donde perdió, ya se escuchan nuevamente las tradicionales voces separatistas que plantean, en el primer caso, un nuevo referendo para salir del Reino Unido.

Al tiempo se busca frenar ingresos de bienes del exterior donde Alemania es el principal origen, con un 14,6%, seguida por China con 8,9%, los Países Bajos con 8,0%, Estados Unidos con 6,8% y Francia con 6,1%, Mientras su principales mercados de exportación son en un 12,7% Estados Unidos, el 10,5% a Alemania, el 7,6% a los Países Bajos, a Francia el 6,5%, Irlanda el 6,2% y Bélgica el 4,2%.

En el último año el Reino Unido registró una caída de las exportaciones desde 480.800 millones de dólares a 442.000 millones, mientras que las importaciones declinaron de 680.400 a 617.100 millones de dólares como evidencia de sus problemas.

Pero más allá de las motivaciones que inclinaron a una mayoría estrecha de los británicos a votar por alejarse de la Unión Europea, ya se comienzan a percibir algunas dificultades concretas por la decisión.

En efecto, la agencia de evaluación de riesgo crediticio Moody’s colocó ayer la perspectiva de la deuda soberana del Reino Unido en negativa, en una primera revisión que ha hecho un día después del Brexit. La calificadora, sin embargo, mantiene el grado de Aa1 para la deuda soberana británica, que es el segundo escalón, por debajo de Aaa, el de mejor solvencia crediticia.

La agencia recuerda que, a partir del referéndum del jueves, el Reino Unido tardará años en renegociar un nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea.

Brexit
David Cameron
Donald Trump
EL FACTOR DESEMPLEO
Estados Unidos
Gran Bretaña
Países Bajos
Producto Bruto Interno
Reino Unido
Unión Europea

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE