TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

El sabor del reencuentro

Arena, arena y más arena. La cancha estuvo en muy mal estado - Gonzalo Mainoldi
Arena, arena y más arena. La cancha estuvo en muy mal estado - Gonzalo Mainoldi
Imponente. Así lució la cabecera Norte del Estadio Centenario de Quilmes. Allí se ubicó el grueso de los hinchas de Estudiantes. Poco más de 30 mil personas coparon la cancha - Roberto Acosta
Imponente. Así lució la cabecera Norte del Estadio Centenario de Quilmes. Allí se ubicó el grueso de los hinchas de Estudiantes. Poco más de 30 mil personas coparon la cancha - Roberto Acosta
A puro aliento, los hinchas empujaron al equipo para que vaya al frente ante el Lobo - Gonzalo Mainoldi
A puro aliento, los hinchas empujaron al equipo para que vaya al frente ante el Lobo - Gonzalo Mainoldi
Sebastián Verón dialoga en la previa con Diego Ronderos, el secretario de fútbol - Gonzalo Mainoldi
Sebastián Verón dialoga en la previa con Diego Ronderos, el secretario de fútbol - Gonzalo Mainoldi
Una bandera con referencias a Marcos Rojo en el Estadio Centenario de Quilmes durante el clásico - Roberto Acosta
Una bandera con referencias a Marcos Rojo en el Estadio Centenario de Quilmes durante el clásico - Roberto Acosta
Raúl Cascini, atento al partido - Gonzalo Mainoldi
Raúl Cascini, atento al partido - Gonzalo Mainoldi
El Cholo Simeone, junto a sus colaboradores en España, mostró su felicidad por el triunfo de Estudiantes ante Gimnasia - Gentileza Estudiantes
El Cholo Simeone, junto a sus colaboradores en España, mostró su felicidad por el triunfo de Estudiantes ante Gimnasia - Gentileza Estudiantes
Mauro Boselli, presente en Quilmes - Gonzalo Mainoldi
Mauro Boselli, presente en Quilmes - Gonzalo Mainoldi
Integrantes de la banda que tocó el Himno en la previa del partido - Gonzalo Mainoldi
Integrantes de la banda que tocó el Himno en la previa del partido - Gonzalo Mainoldi

Por Redacción

En Quilmes volvió a ganar el clásico. Multitudinaria caravana por la Autopista

Los hinchas de Estudiantes tuvieron una tarde soñada en la cancha de Quilmes, a la que volvieron después de un tiempo para ganar otro clásico y prolongar la racha positiva.

Todo salió bien para el Pincha, que festejó con sus jugadores dentro del campo un triunfo más, que tal vez no haya sido de los mejores, pero poco importa a la hora de los análisis: ganó un clásico más y listo.

El escenario, donde se siente tan local como en 25 y 32, reventó de gente. El camino de ida estuvo marcado por el colapso en la autopista, que pasadas las 12:30 no pudo recibir el tránsito fluido de autos y colectivos. A tal punto que las autoridades de Aubasa decidieron levantar las barreras del peaje y colocar carteles indicando que la bajada de Quilmes estaba saturada y lo mejor era ingresar por Berazategui.

No fue sencillo para el grueso de los presentes ingresar al estadio. Primero porque los accesos quedaron chicos para tanta gente junta y con los estrictos controles que se llevaron adelante. Por ejemplo, la cola para ingresar a la popular Norte llegaba hasta la boca de ingreso de la Sur.

Tampoco fue tarea fácil encontrar un lugar para dejar el auto. Diez cuadra para un lado y para el otro de la avenida Vicente López con autos. Para los costados, el barrial fue otro obstáculo: muchas calles anegadas por las lluvias.

A la hora del inicio del partido todavía quedaban hinchas en las inmediaciones. Recién promediando los 15 minutos el estadio lució a pleno. Más del 90% de las tribunas colmadas, con un pequeño blanco en la general Sur. El resto, como se suele decir “de bote a bote”. Alrededor de 30 mil personas para disfrutar de un nuevo clásico.

Banderas con palos, tirantes, globos, trompetas. Todo sirvió para alentar al equipo, que desde que pisó el dañado césped del Centenario de Quilmes se sintió ganador y con apoyo.

El final fue a pura alegría y la caravana de regreso se prolongó más de lo normal. Hasta en la banquina hubo autos y la avenida 32 explotó de autos. Pero claro, a esa hora poco importaba la llegada y todo era alegría.

AGASAJO A BOSELLI

En el entretiempo los hinchas le dieron un merecido y caluroso agasajo a Mauro Boselli, el ex jugador de Estudiantes que fuera campeón de América en 2009 y actualmente se encuentra jugando en León de México.

En el centro de la cancha fue recibido por el presidente Juan Sebastián Verón, quien le entregó una camiseta y lo presentó ante los hinchas, que lo aplaudieron y pidieron su regreso. Seguramente dentro de poco será uno de los retornos esperados.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD