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¿Cómo decorar?

Un repaso por tres líneas estéticas que ganan terreno: rústico, kitsch y sobrio.

La decoración también tiene temporadas y modas. Ahora hay tres líneas definidas que están protagonizando los ambientes de las casas. Se trata de todo aquello restaurado, con una terminación más bien rústica; el kitsch, con mucho color y elementos de diseño especiales, como obras de arte, y una tendencia más sobria en la que se utilizan cueros y paredes en tonos oscuros, iluminación tenue. Esta última se adapta a los meses fríos y también los cálidos.

 

RECICLADOS
El primero de estos estilos se vale de materiales como la arpillera, los lienzos, las tachas (incluso pueden estar gastadas) y tachuelas para darle nueva vida a viejos muebles. También utiliza lustres sin terminar, tipo decapé y arenados. La idea es que la madera parezca natural. En cuanto a colores, se impone el arena, los pasteles y los colores naturales de los elementos; nada de saturados. Si la idea es darle a un ambiente esta onda se pueden incorporar muebles reciclados, y ahí van todos incluidos. Se usan mucho los baúles y artículos de consultorio odontológico en los que se vea el metal cromado.


El estilo rústico se vale de materiales como la arpillera, los lienzos, las tachas (incluso pueden estar gastadas) y tachuelas para darle nueva vida a viejos muebles. También utiliza lustres sin terminar, tipo decapé y arenados.


El kitsch es un estallido de color. En esta tendencia se usa mucho el tejido a crochet para fundas de almohadones, caminos, mantas en los sillones y hasta para vestir las teteras o pavas. Los muebles siguen las líneas de los años 50 y si son tapizados que los géneros sean bien llamativos. Una pieza vedette de este estilo son las butacas de cines viejos.


ESTALLIDO DE COLOR

Por su parte, el kitsch es un estallido de color. En esta tendencia se usa mucho el tejido a crochet para fundas de almohadones, caminos, mantas en los sillones y hasta para vestir las teteras o pavas. Los muebles siguen las líneas de los años 50 y si son tapizados que los géneros sean bien llamativos. Una pieza vedette de este estilo son las butacas de cines viejos.
El estilo sobrio apunta a lo clásico, por eso el cuero es el elemento emblema. Los respaldos se usan capitoné y los ambientes se componen por contraste entre oscuro y claro, por eso se ve mucho el marrón tipo chocolate o el bordó con el crudo o manteca. Acá se ven mucho los almohadones que dan un toque de calidez. Si hay que incorporar otros colores, se lo hace en tonos pasteles y en pequeñas dosis.


El estilo sobrio apunta a lo clásico, por eso el cuero es el elemento emblema. Los respaldos se usan capitoné y los ambientes se componen por contraste entre oscuro y claro, por eso se ve mucho el marrón tipo chocolate o el bordó con el crudo o manteca. Los almohadones aportan, como siempre, un toque de calidez.


DETALLES QUE SUMAN

Si la idea es sumarle un detalle moderno a la decoración, hoy hay piezas que están pasando por su momento de apogeo. En la curva ascendente están los espejos, en todos los tamaños. Se los usa en paredes, como detalle. Con cuidado, porque lo que está en baja es la utilización de los muebles espejados.

También las lámparas fuera de escala han ganado presencia en los espacios contemporáneos. Del mismo modo, los elementos que sean piezas únicas, como los baúles que pueden funcionar como mesitas, asientos, muebles de apoyo lateral y más.
En el verano, como accesorio, los candelabros de exterior estilo marroquí son muy buscados. Estos suman un buen juego de luz y ayudan a terminar de armar la ambientación.

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