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Ataque a un remisero: le pidió la plata y sin esperar a que se la diera le disparó en la cara

Dos ladrones se hicieron pasar por pasajeros. El viaje era hasta 122 y 609, pero lo hicieron seguir 5 cuadras. El chofer está internado

Ataque a un remisero: le pidió la plata y sin esperar a que se la diera le disparó en la cara

El agresor y su cómplice encargaron el coche en la base / demian alday

25 de Febrero de 2020 | 02:40
Edición impresa

Domingo 1.15 de la madrugada. El chofer Luis Mareco (37) se preparaba para terminar su turno en la remisería de 122 entre 79 y 80, mientras intercambiaba algunas palabras con la telefonista. El dueño del lugar, también presente, daba vueltas por el local. La jornada había sido larga y tediosa y Luis estaba cansado.

En ese escenario que pintaba una noche como cualquier otra, dos clientes ingresaron al lugar y solicitaron un auto para hacer un traslado hasta Villa Alba. La mujer y el conductor intercambiaron una mirada rápida y el viaje quedó pactado.

Los tres sujetos subieron al Chevrolet Astra Gris de Mareco y partieron hacia el destino requerido. Una media hora más tarde, el coche regresó a la base. Tenía la puerta izquierda con sangre.

El dueño del coche bajó a la carrera, tomándose la cara también ensangrentada y se metió en la remisería. “Me pegaron un tiro en la cabeza”, dijo en un suspiro. Y en cinco minutos, lo que había sido un final de jornada tranquilo se convirtió en un caos de sirenas, policías y médicos.

“RAJEMOS QUE NOS MATA A LOS DOS”

“Nosotros recibimos a los que lo balearon, los vimos perfectamente”, contó ayer por la tarde a este diario una fuente de la agencia de Villa Ponsati. Conforme ese testimonio, los sospechosos eran disímiles entre sí: “Uno era joven, de unos 25 o 27 años. Hablaba medio trabado, como si estuviera drogado”, reveló. El otro, en tanto, “era un tipo grande y aparentaba tranquilidad”, se detalló.

Los pasajeros llegaron cuando le estaban cerrando la planilla a Luis Mareco y solicitaron un vehículo que los transportase hasta 609 y 122. Hasta ese momento, los testigos eran tres: el propietario, la telefonista y el propio chofer.

Conocer lo que sucedió en los siguientes minutos fue posible a través del relato del damnificado, que contó lo que vivió mientras esperaba a la ambulancia.

Según ese testimonio, en el momento que estaban por llegar a destino los viajeros le pidieron que siguiera unas cuadras más hasta 122 y 614, una zona poco iluminada, de terrenos amplios y vacíos y casillas de chapa y madera. La situación le debe haber parecido sospechosa, pero como se hallaban en las inmediaciones decidió seguir.

Entonces, “bajó el más joven -su cómplice permaneció en el rodado-, entró a una casa de la zona y salió con un arma”, señalaron los entrevistados.

Mareco no vio la pistola en la mano del ladrón. Éste, por su parte, no lo hizo esperar. Se acercó a la ventanilla del conductor y le apuntó a través del vidrio. “Le pidió la plata y no esperó a que se la diera, le tiró directamente”, manifestó un allegado a la víctima.

El tiro le entró en la mejilla izquierda y quedó alojado en la boca. Desde el asiento de atrás, el hombre que había quedado como único pasajero comenzó a gritar “rajemos porque nos mata a los dos”.

La víctima aceleró y consiguió escapar. Tras andar varios metros dejó descender al otro ocupante y volvió a toda marcha hacia la remisería. “Escuchamos una frenada y salimos a ver. Era Luis, que cruzó el auto y lo dejó en contramano, no entendíamos por qué hasta que lo vimos todo ensangrentado”, refirieron.

El hombre “escupía sangre y estaba en estado de shock” pero consciente, detallaron. Lo primero que dijo fue “me pegaron un tiro en la cabeza”. Luego, relató como pudo lo que le había pasado. Mientras lo escuchaban, el propietario de la remisería llamó al 911 para solicitar una ambulancia.

La conmoción era palpable. Mareco “se estaba ahogando en su propia sangre” y le costaba respirar. El alivio llegó al escuchar la primer sirena y después de que trasladaran al herido al Hospital Larrain de Berisso.

Fuentes oficiales le informaron a este diario que el paciente “se encuentra fuera de peligro. Fue sometido a cirugía y permanecerá en observación 24 horas. De no surgir ninguna complicación en su salud, recuperará el alta médica entre el martes y el miércoles”, se indicó.

En tanto, la Policía llevó a cabo las pericias científicas en el auto y tomó declaración a los testigos presentes.

El caso fue caratulado como “lesiones y robo”. Interviene la UFI Nº 2, a cargo del fiscal Martín Almirón.

 

 

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