Gravísima imputación en una relación asimétrica
Edición Impresa | 21 de Abril de 2026 | 02:25
Un adolescente de 17 años denunció en La Plata a su pareja, una mujer de 38, por una serie de graves hechos que incluyen privación ilegal de la libertad, violencia física reiterada, amenazas y el presunto funcionamiento de un punto de venta de drogas en la vivienda donde convivían.
Según consta en la presentación realizada en sede policial -a la que acudió acompañado por su hermana mayor-, el joven relató que desde hacía algunas semanas mantenía una relación con la mujer y se había instalado en su domicilio, del cual se preservan datos para protección del denunciante.
En ese contexto, aseguró que el miércoles 15 de abril por la noche la situación escaló abruptamente: la mujer habría comenzado a agredirlo en medio de una escena de celos, le quitó el teléfono celular y lo atacó físicamente.
De acuerdo a su testimonio, la violencia no se limitó a ese momento. El denunciante sostuvo que fue atado de manos y retenido contra su voluntad dentro de la vivienda, impidiéndole salir durante varios días. Durante ese período, afirmó haber sido golpeado en reiteradas ocasiones, incluso con una linga de metal, y señaló que las agresiones eran acompañadas de acusaciones infundadas por parte de la mujer, quien lo acusaba de haberle robado dinero y de mantener una relación con su propia hermana.
El joven también involucró a un tercer participante en los hechos, un hombre apodado como un personaje de fantasía, quien -según indicó- colaboraba con la mujer tanto en la retención como en las agresiones físicas, aunque no pudo aportar mayores datos sobre su identidad.
Siempre según la denuncia, el cautiverio se extendió hasta el domingo 19 de abril por la mañana, cuando la mujer decidió liberarlo. En ese momento, le habría pedido disculpas por lo sucedido, pero al mismo tiempo lo obligó a retirarse del lugar y, antes de hacerlo, le sustrajo su teléfono celular -un Motorola E20- y su documento de identidad.
Tras recuperar la libertad, el adolescente se dirigió a la casa de su hermana, quien al advertir su estado lo trasladó para recibir atención médica. Fue asistido en el Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero, donde los profesionales constataron que presentaba politraumatismos en distintas partes del cuerpo, aunque sin lesiones óseas ni internas de gravedad.
En su declaración, el joven agregó un dato que ahora también es materia de investigación: aseguró que durante el tiempo que permaneció en la vivienda observó una actividad constante de comercialización de estupefacientes. Según describió, en el lugar se vendían dosis de cocaína y marihuana de manera frecuente, tanto de día como de noche, y en algunos casos se realizaban intercambios por objetos que -según le manifestaban los propios compradores- serían de procedencia ilícita.
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