Alfajores de nuez sin TACC: pequeños bocados caseros, intensos y delicados

Con una textura suave que se deshace en la boca y el sabor profundo de las nueces, esta receta propone una versión artesanal de un clásico argentino

Edición Impresa

Hay recetas que nacen para quedarse. Estos alfajores de nuez sin TACC combinan lo mejor de la pastelería casera con una impronta actual: ingredientes nobles, técnica sencilla y un resultado que sorprende por su sabor y delicadeza.

Lejos de las preparaciones complejas, esta propuesta del cocinero Enrico Rapalin demuestra que con pocos elementos se puede lograr un dulce de calidad, ideal para acompañar un café o coronar una mesa de té. La clave está en el equilibrio: una masa apenas trabajada, el descanso justo y el protagonismo de las nueces, que aportan carácter y una textura única.

FICHA TÉCNICA

Porciones: 12 unidades

Tiempo de preparación: 60 minutos

Tiempo de cocción: 10 minutos

Apto: sin TACC

INGREDIENTES

1 taza de maicena

1/2 taza de harina de arroz

1 taza de nueces

1 cucharadita de polvo de hornear

1 pizca de sal

1/2 taza de azúcar

1/3 taza de aceite

3 cucharadas de leche de almendras

Dulce de leche, para el relleno

PREPARACIÓN

1Base seca con carácter: procesar la maicena, la harina de arroz, las nueces, el polvo de hornear y la sal hasta lograr una textura de harina fina. Este paso es clave para que la masa resulte homogénea y delicada.

2Integración y masa: en un bowl, mezclar el azúcar con el aceite hasta integrar. Incorporar los ingredientes secos y sumar de a poco la leche de almendras, hasta formar una masa suave y maleable.

3Formado: estirar la masa sin que quede demasiado fina. Cortar las tapitas con un molde y disponerlas con cuidado.

4Cocción precisa: ubicar las piezas en una placa apenas aceitada y llevar a horno bajo (alrededor de 170°C) durante unos 8 a 10 minutos. Deben cocinarse sin dorarse en exceso para mantener su textura tierna.

5Armado final: dejar enfriar por completo antes de rellenar con dulce de leche. Unir de a pares y servir.

Un clásico reinventado
Estos alfajores son una prueba de que lo simple puede ser extraordinario. Sin gluten, pero con todo el sabor, invitan a redescubrir el placer de lo casero con un perfil más consciente y actual. Ideales para compartir… o para guardar y disfrutar en ese momento exacto en que el cuerpo pide algo dulce.

 

 

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