Incendios, basurales y otros problemas en las canteras de la Región
Edición Impresa | 26 de Abril de 2026 | 03:46
La protesta de vecinos de Villa Elvira y Altos de San Lorenzo por las humaredas pestilentes que los cubren y que provienen de una quema de basura que funciona de manera clandestina, desde hace tiempo, en la cantera ubicada en la calle 84 entre 17 y 19, actualizó el grave problema que originan las más de 70 cavas existentes en la Región.
Se sabe que la mayoría de las canteras de nuestra zona surgió como producto de la extracción de tierras llevada a cabo para la fabricación de ladrillos –muchas de ellas en los tiempos de la fundación- o, posteriormente, para la construcción de terraplenes en las obras públicas, entre otras finalidades.
Lo cierto es que todo puede ocurrir en esos socavones, creados en zonas originalmente despoblados pero que ahora suelen verse flanqueados por asentamientos muy poblados. Y a lo largo de muchos veranos las canteras de la zona convocaron la atención a raíz de tragedias ocurridas con personas –la mayoría de ellas chicos de corta edad- que aparecieron ahogados.
Se sabe que algunas canteras acumulan agua y que se convierten en virtuales lagunas con profundidades de varios metros. Esos lugares, además, no cuentan con ningún tipo de seguridad. El hecho de ser cavadas a pico, además, las convierte en una trampa sobre todo para personas que no sepan nadar.
Otras son utilizadas como quemas a cielo abierto, como las existentes en los barrios de Villa Elvira y Altos de San Lorenzo o en la zona de Hernández. Ahora los vecinos detallaron que la quema existente en la cantera de la zona no sólo afecta la calidad de vida, sino que ha logrado poner en jaque el dictado de clases de la Escuela Primaria 40, ubicada a tres cuadras. “El humo invade a la escuela, tanto al patio como a las aulas y hace picar tanto a la garganta como a los ojos de todos”, dijo una docente.
Un vecino que vive a ocho cuadras de la cantera expresó que “me desperté en la madrugada por el olor que se metía en mi casa. Tuve que sellar hasta el respiradero del baño. Si esto sigue así, nos vamos a enfermar todos”.
Cabe señalar que la ordenanza 9760/2004 de La Plata, que regula la presencia y actividad de las canteras, estableció obligaciones de seguridad, control y saneamiento para los propietarios y empresas explotadoras, prohibiéndose por consiguiente la quema de basura. La misma ordenanza obliga a los titulares de dominio a concretar un cerramiento perimetral con alambrados olímpicos de 2,10 metros de altura; exige la custodia con personal de vigilancia privada las 24 horas del día y a colocar carteles de prevención y señalización de peligros, entre otros requerimientos. Lamentablemente, en pocos casos se cumple con la norma.
Se ha dicho ya muchas veces que la experiencia acumulada en estos años –muy negativa en lo que concierne a los problemas de contaminación hídrica o aérea, así como dramática en lo que se refiere a los problemas de seguridad que plantean- reclama de las autoridades municipales de la Región el impulso de políticas urbanísticas integrales en torno a la mejor existencia de canteras, especialmente las que se encuentran en zonas que hoy están densamente pobladas.
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