Bélgica dio el golpe. Gracias a su mayor eficacia, le ganó anoche por 4-1 a Estados Unidos y se clasificó para los cuartos de final de la Copa del Mundo, y ahora, se cruzará contra España, una de las grandes candidatos, que eliminó a la Portugal de Cristiano Ronaldo.
Estados Unidos, en medio del escándalo que se generó a partir de la intervención del presidente Donald Trump para que le levantaran la suspensión al futbolista Folarin Balogun, se jugó la vidaen este partido, donde estuvo en juego el pasaje a los cuartos de final.
Pero en ese afán de demostrar que estaban a la altura de las circunstancias, chocaron contra el orden táctico y la contundencia de Bélgica, que supo pegar en los momentos justos en un partido que le fue favorable durante los primeros cuarenta y cinco minutos.
Los dos goles de Charles De Ketelaere fueron suficientes para esnular las falencias defensivas de Estados Unidos, que pecó de ingenuo y que no pudo repetir todo lo bueno que había realizado durante la fase de grupos.
Antes, Tillman había descontado de tiro libre.
El seleccionado dirigido por Mauricio Pochettino llegó a este compromiso con plena confianza y con el objetivo de seguir perfilándose como un candidato serio a pelear por el título ante su afición, tras superar a Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final.
Mientras que los belgas arribó a esta llave con un enorme envión anímico después de lograr una clasificación épica gracias a una remontada histórica en su anterior partido ante Senegal.
Para el segundo tiempo, Estados Unidos propuso algo diferente, en cuanto al juego se refiere, aunque le costó desarrollarlo dentro del campo de juego. Mientras que los belgas, sin perder la línea de juego, y sostenido por el trabajo de los volantes, fue justificando lentamente el resultado y sobre todo, la victoria que lo llevó a los cuartos de final.
El viernes, los belgas jugarán ante España, que viene de dejar en el camino a Portugal
Cuando todo parecía que el seleccionado anfitrión iba a torcer el restino del resultado, a los 11 minutos el arquero Freese salió muy mal a cortar una pelota y, pese a que trató de despejarla hacia un costado, un rebote le permitió a Vanaken, que venía de frente, capturar la pelota y mandarla a guardar para el 3-1 de los europeos. Baldazo de agua fría e historia prácticamente sentenciada.
Estados Unidos intentó reaccionar. Con algunas limitaciones en el juego colectivo, pero con mucho empuje, trató de llegar al descuento, aunque volvieron a chocar contra un seleccionado belga bien posicionado y escalonado en la cancha. Que supo contrarrestar cualquier intento ofensivo de Estados Unidos, y atacar cuando se lo propuso.
La entrada de jugadores de experiencia, como Lukaku, le vino muy bien a Bélgica, porque asíl, le hizo el trabajo más exigente a los norteamericanos, que tuvieron buena predisposición a partir de los ingresos de Reyna y Berhalter.
Después de la media hora de juego, pareció despertar el juego de Estados Unidos. Con un juego más agresivo y punzante en ataque (hubo dos chances claras que fueron desbaratadas por el arquero Courtois).
Sin embargo, Bélgica no se conformó con los tres gols anteriores, sino que siguió buscando espacios para lastimar. Y así fue que después de una gran acción colectiva, Vanaken estuvo muy cerca de convertir el cuarto, con un derechazo cruzado.
La desesperación de Estados Unidos por descontar se hacía cada vez más notoria. Mientras que Bélgica aprovechó cualquier debilidad de su adversario para mostrarse peligroso. Y así fue que en el descuento, Romelu Lukaku llegó la goleada definitiva.
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