La accesibilidad continúa siendo una deuda pendiente en Chivilcoy, donde el estado de veredas, rampas y espacios públicos genera dificultades para personas con movilidad reducida, adultos mayores y quienes atraviesan limitaciones temporales para desplazarse.
Aunque Argentina cuenta con un marco legal que garantiza el derecho a la accesibilidad tras la ratificación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, vecinos y personas vinculadas a la temática aseguran que en la ciudad faltan políticas sostenidas de mantenimiento y adaptación urbana.
Entre las principales falencias mencionan rampas deterioradas en plazas, veredas en mal estado y accesos inadecuados a comercios, consultorios médicos y edificios públicos, lo que limita la circulación autónoma y aumenta el riesgo de accidentes.
También advierten que existen esquinas donde hay rampas para subir a la vereda, pero no para descender, además de una escasa disponibilidad de baños adaptados correctamente.
Las dificultades alcanzan al Hospital Municipal, donde señalan que aún persisten limitaciones de infraestructura para algunos pacientes en silla de ruedas, y al transporte público, ya que, si bien algunos colectivos cuentan con rampas, usuarios denuncian inconvenientes en su funcionamiento o en su utilización.
La problemática también impacta en el ámbito educativo y laboral. Según plantean, numerosos establecimientos escolares todavía carecen de adaptaciones básicas y muchas empresas argumentan la falta de infraestructura para no incorporar trabajadores con discapacidad, pese a los incentivos existentes para promover el empleo inclusivo.
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